¿Más cárceles o un nuevo enfoque?: Legisladores entrerrianos opinan sobre el sistema penitenciario
La situación penitenciaria en Entre Ríos está en el centro del debate. La sobrepoblación carcelaria, las condiciones de alojamiento y el sentido mismo del encierro son puntos que interpelan al sistema judicial, al Ejecutivo y también al poder legislativo. Desde Despertar Entrerriano consultamos a diputados y senadores provinciales para conocer sus posturas ante una pregunta clave: ¿hacen falta más cárceles en la provincia?
“No debe ser un lugar de castigo, sino de transformación”
La diputada provincial de Juntos por Entre Rios Vilma Vázquez planteó una visión integral del problema, haciendo énfasis en el carácter humano y espiritual de las personas privadas de libertad. “Es una situación que debe abordarse desde una mirada integral del sistema penitenciario. La sobrepoblación carcelaria es una problemática en varias provincias. Nuestro tema es dar solución en la nuestra”, señaló.
Según la legisladora, “no solo se soluciona creando nuevas cárceles, sino repensando el objetivo mismo del encierro. No debe ser un lugar de castigo, sino de transformación”. En ese sentido, propuso fortalecer políticas públicas de rehabilitación: “Con programas educativos, laborales, psicológicos y espirituales que permitan a las personas privadas de libertad reconstruir sus proyectos de vida”.
Destacó especialmente el rol de la acción espiritual: “La fe o la búsqueda interior se convierten en contención emocional y de cambio profundo. El acceso espiritual a estos sitios es positivo para reducir acciones violentas, generando una convivencia humana”.

Finalmente, consideró que la política pública debería priorizar “la inversión en un sistema penitenciario más justo, humano y efectivo que promueva la reinserción social y espiritual”, antes que enfocarse únicamente en levantar nuevos edificios penitenciarios. Y concluyó con una reflexión: “La verdadera libertad proviene de una relación con Dios y no solo de la ausencia de prisión física”.
“No podemos mirar para otro lado cuando el encierro no repara, sino que rompe más”
La senadora provincial Nancy Miranda, del bloque Más por Entre Ríos, sostuvo ante este medio que “el sistema penitenciario está colapsado no solo por la cantidad de personas, sino por el abandono de las funciones que debería cumplir”.
La legisladora destacó que “no podemos mirar para otro lado cuando el encierro no repara, sino que rompe más. Si una persona entra al sistema, cumple su pena y sale sin haber recibido ni una herramienta para reconstruirse, estamos condenando a la sociedad a repetir el círculo”.
Consideró urgente revisar las condiciones edilicias, pero también “garantizar el acceso a derechos básicos como salud mental, educación, actividades productivas y vínculos familiares”. En su opinión, “la cárcel debe ser el último recurso, no la única respuesta del Estado”. Y concluyó: “El día que pensemos en las cárceles como espacios de justicia restaurativa y no solo de encierro, vamos a dar un paso adelante como sociedad”.
“Primero garantizar derechos, luego pensar en nuevas unidades”
Por su parte, el senador provincial Rafael Cavagna de Juntos por Entre Ríos, quien es presidente de la Comisión de Seguridad, ofreció un panorama técnico de la situación actual en Entre Ríos. “En la provincia hay 10 unidades de alojamiento, donde se encuentran alojadas 2.857 personas. De ellas, 2.450 tienen condena definitiva, 399 prisión preventiva y 8 están en calidad de asegurados”, explicó.
Cavagna reconoció que “en algunas unidades hay superpoblación, como en el caso de la Unidad Penal de Victoria”, pero consideró que la prioridad debe estar en mejorar las condiciones existentes. “En primer lugar, hay que seguir trabajando en la mejora de las unidades penales, como fue el caso de la Unidad 1, donde se hicieron nuevos pabellones. Hay que dotarlas de servicios básicos y garantizar los derechos de los alojados”.
Respecto a la construcción de nuevas unidades, fue claro: “Una vez asegurados los derechos en las unidades existentes, sí se debe pensar en una nueva unidad penal en Entre Ríos, que contemple tanto a condenados como a procesados, de la justicia ordinaria y federal”.
“La falta de inversión también se nota en el sistema penitenciario”
El senador provincial de Juntos por Entre Rios, Rubén Dal Molin, coincidió en que es el Ministerio de Justicia quien debe aportar datos técnicos actualizados, pero reconoció que hay déficits: “Siempre falta. Es un denominador común de muchas áreas en Entre Ríos, donde durante varios años se dejó caer la inversión pública”.
Según el legislador, esa falta de inversión no es exclusiva del sistema penitenciario: “Lo vemos en escuelas, caminos, hospitales. En ese contexto, también el sistema carcelario tiene requerimientos y necesidades no resueltas”.
“Hay que garantizar que las cárceles no sean una extensión del abandono social”
El diputado provincial de Más por Entre Ríos, Yari Demian Seyler, se refirió al estado de las unidades penitenciarias: “Las cárceles no deben convertirse en un espacio que reproduce las mismas lógicas de exclusión que viven muchas personas afuera”.
Para Seyler, es necesario invertir en infraestructura, pero sin perder de vista el enfoque social. “No se trata solo de más cárceles, sino de construir oportunidades para que quien cumple una pena pueda salir con una perspectiva distinta de vida. Hay que garantizar que las cárceles no sean una extensión del abandono social”.
En esa línea, el legislador defendió la necesidad de políticas públicas articuladas entre Justicia, Desarrollo Social, Salud y Educación. “La cárcel no puede ser un callejón sin salida. Si no hay un plan integral, cualquier solución va a ser incompleta”, sostuvo.
Un debate abierto, con diagnósticos coincidentes
Con posturas diversas pero diagnósticos coincidentes, los legisladores consultados reconocen que el sistema penitenciario entrerriano está tensionado y requiere intervenciones urgentes. El hacinamiento, las condiciones edilicias y la falta de programas de reinserción se mencionan como puntos críticos. Mientras algunos sostienen la necesidad de construir nuevas unidades, otros llaman a repensar el rol de la cárcel como herramienta de transformación y no de castigo.
La pregunta permanece abierta: ¿apostar por más edificios o por una transformación profunda del sistema penal?
Fuente: Despertar Entrerriano.






