Las personas introvertidas pueden ser erróneamente catalogadas como tímidas
En una sociedad donde la extroversión suele ser vista como un valor positivo, las personas introvertidas pueden ser erróneamente catalogadas como tímidas.
Sin embargo, la timidez y la introversión son conceptos diferentes: mientras que la timidez implica un malestar o ansiedad social, la introversión es simplemente una forma de procesar el mundo con una preferencia por la tranquilidad y la introspección.
“Hay una diferencia clave entre ser tímido y ser introvertido: el malestar que siente la persona”, explica Sylvie Pérez, profesora colaboradora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). “Una persona introvertida se siente bien en su introversión. No es que busque activamente estar sola, sino que no le genera malestar no participar en actividades sociales”.
Por el contrario, la timidez está asociada a la vergüenza y el deseo de ser más sociable sin lograrlo, lo que genera ansiedad. “El tímido se avergüenza de no ser capaz de cambiar su forma de ser y adecuarse a lo que cree que le están pidiendo los demás”, añade Pérez.






