1. INICIO
  2. DESTACADA
  3. Eduardo Asueta: «El 30% o 40% de la población de Concordia no tiene capacidad para comprar suelo, tienen un mercado de trabajo que a duras penas les alcanza para subsistir”
Eduardo Asueta: «El 30% o 40% de la población de Concordia no tiene capacidad para comprar suelo, tienen un mercado de trabajo que a duras penas les alcanza para subsistir”

Eduardo Asueta: «El 30% o 40% de la población de Concordia no tiene capacidad para comprar suelo, tienen un mercado de trabajo que a duras penas les alcanza para subsistir”

11
0

Esta semana, en la sexta edición del Ciclo de Entrevistas a Referentes Políticos Locales organizado por Despertar Entrerriano, que conduce Federico Gularte, tenemos como invitado a Eduardo Asueta, quién se ha presentado como candidato a intendente de la ciudad y actualmente se desempeña como vocal de CAFESG. El dirigente dialogó profundamente invitándonos a conocer su recorrido y su participación en la política.

-¿Cómo comenzó su participación en la política? ¿Cuáles fueron sus inicios?

“Creo que la vocación social, desde adolescente siempre me interesó y la política es una herramienta. Cuando uno trabaja en lo social lo que busca es gestar transformaciones, estas transformaciones se pueden dar en el ámbito de la pedagogía, de la docencia y en diferentes ámbitos, la política es un ámbito donde por excelencia se pueden maximizar capacidades de aportarle algo a las diversas identidades que nos van componiendo”, expresó en dialogo con Despertar Entrerriano.

-¿Usted se formó acá en Concordia?

“Soy nacido y criado acá, fui a la primaria y secundaria en la escuela Capuchinos. Después me fui a estudiar abogacía a Santa Fe en la UNL, luego de recibirme viví un tiempo afuera del país”.

“Estuve recorriendo un poco Europa y Brasil siempre a través del trabajo, volví al país y ejercí como abogado, fui asiduo 10 años en Buenos Aires y mientras ejercía allí hice un par de posgrados enfocándome en lo que iba a ser una carrera política”.

-¿Cómo ve el plan de desarrollo urbano que tenemos en Concordia?

“Cuando uno arma una propuesta política lo hace a partir de un diagnóstico y es importante que este sea preciso porque de lo contrario la propuesta política no va a terminar de encajar debidamente en un escenario de progreso”, y admite que “de ese diagnóstico tenemos una ciudad con enormes carencias de planificación y de ser regidas por la planificación”.

“Una planificación es un papel. Faltan áreas comprometidas, capacitadas, consensos con la ciudadanía respecto a cómo planificar”.

“Hay profesionales y funcionarios comprometidos con la cuestión, hay una situación de desorganización muy marcada sobre todo en la zona oeste. Es preocupante pues se han formado 50 manzanas de asentamiento, sin ningún tipo de planificación”.

“El suelo de nuestra ciudad tampoco está planificado ni está en la agenda política. Tampoco es solo planificar si no ir un poco más allá de la cultura de la planificación, hacen falta herramientas como para que además de contar con un plan, poder ejecutarlo efectivamente».

«El 30% o 40% de la población de Concordia no tiene capacidad para comprar suelo, tienen un mercado de trabajo que a duras penas les alcanza para subsistencia. Ahí es donde hacen falta herramientas para que además de tener un plan podamos ejecutarlo efectivamente”.

-Crecimos mucho demográficamente, ¿verdad?

“Crecimos y crecimos mal porque ese el problema de no tener un plan.  La cuestión hoy está desmadrada. No hay una presencia ordenatoria del municipio”.

-Un tema que está latente en la sociedad de Concordia, por el cual nos castigan mucho, es el tema de la pobreza. ¿Qué opinión tiene al respecto?

 “Es un tema complejo de múltiples aristas. Tiene que ver con causas objetivas, que la ciudad perdió ese rol nodal marcado que tenía por ser el último puerto navegable y todo el comercio de la región se asentaba en Concordia, el decaimiento del ferrocarril, el cambio del modelo industrial al que la ciudad no se supo adecuar, la pérdida de empleo muy grande como Pindapoy, el frigorífico”.

“Concordia culturalmente está retrasada, hace tiempo ha dejado de ser una ciudad de vanguardia. Ha estado al nivel de la capital. Sin desconocer que Concordia tiene un sector privado que funciona más o menos bien. Creo que agendas importantes de planificación están postradas. Uno puede decir que las cosas se hacen, pero la realidad es la realidad, Concordia está totalmente desplanificada”.

-¿Cómo estamos en la ciudad respecto al desarrollo productivo?

“Estamos con un mercado de trabajo débil, chico y raquítico porque entre el 40% y el 50% de los empleos de nuestra ciudad son de subsistencia. Son pocas las empresas, es poco el empleo formal, y el empleo mayoritario que tenemos que es el citrus y el arándano no hay una actitud regulatoria de entrada. Acá el 80% del sector citrícola trabaja en negro”.

-Le parece que en la ciudad, ¿tenemos cosas buenas para explotar?

“Me parece que tenemos ventajas objetivas, universidades, muy buena ubicación geográfica vinculado a dos arterias fundamentales del país, las rutas 18 con la 14, un río, actividad ferroviaria”.

“Hace falta un cambio generacional a nivel político para hacer obras, licitaciones. Hoy el funcionario político debe construir dinámicas sociales, consensos, promover cambios culturales. Estar atento a hacerse eco de las demandas sociales, envalentonarse cuando hay oportunidades, porque la misma sociedad te propone oportunidades”.

-Sobre educación, ¿cómo estamos en Concordia y en la provincia en general?

“Creo que el sistema educativo guarda relación con este retraso que tenemos, sin echar culpas y sin desconocer los esfuerzos individuales que hay detrás de todo esto. Nuestro sistema educativo demanda actualizaciones que tiendan a fortalecer el rol igualitario que tiene la educación, pero a la vez que construyan capacidades sociales necesarias para el siglo XXI”.

-Inseguridad y adicciones. ¿Son dos cosas que van de la mano para usted?

“Son dos problemas diferentes, pero sin dudas se tocan”.

-¿Por qué cree usted que ha crecido el número de delincuencia en nuestra ciudad?

Creo que tiene que ver con los consumos problemáticos. Hubo una explosión de los consumos problemáticos en la pandemia, además hay una situación de crisis social muy marcada que es un potenciador de las adicciones y de la delincuencia”.

“Es momento de empezar a ver y reconocer que este sistema del narcomenudeo no está dando resultado. La droga se vende en cualquier esquina de la ciudad, no veo una parte positiva y si veo una parte negativa de todo esto”.

-Micro basurales: ¿es algo cultural propio de la educación concordiense?

“Creo que esta sociedad está bien predispuesta a este tipo de cambios en una gran parte. Hace falta encontrar consensos, trabajar con ejemplaridad y crear sistemas que funcionen, sobre todo hacerse cargo del problema y trabajar”.

“Si el problema se trabaja a fondo, el problema se empieza a ordenar. Una sociedad debe tener altos niveles de recuperación, de reciclado y reutilización y nosotros estamos muy verdes en ese asunto. El trabajo que venimos haciendo desde CAFESG en escuelas, sobre los puntos limpios a través de programas, venimos teniendo buenas respuestas en el plano social que conviene tomarlas y la sociedad está demandando mejoras en materia ambiental”.

-¿Cómo está posicionada Concordia en los últimos años turísticamente, en comparación con otras ciudades de la provincia como Colón y Federación?

“Concordia más allá de cientos de intentos bien intencionados de determinadas luces que uno ve en la gestión tiene estructuralmente un retraso en materia turística y si bien tiene muchos atributos culturales y naturales para potenciarse también tiene debilidades. Una ciudad con un enorme material de pobreza sin dudas es un limitante que hay que tener en consideración, lo mal que nos ha hecho ser la ciudad más pobre; ha generado un daño, una marca y aunque se lo trabaje, el resto de la ciudad se hace esa idea y Concordia hoy lamentablemente tiene una marca muy negativa que hay que revertir y el sector turístico por supuesto que es mejorable”.

“No estamos cuidando la pesca deportiva que tiene un enorme potencial estamos trabajando poco para el peri lago, eso abre todo un enorme panorama. Hay mucho para construir en el sistema turístico por lo menos en los sistemas gastronómicos, donde el turista se mueve hay que construir más clima turístico”.

-¿Eduardo Asueta para el 2023 cómo se ve?

“La bola de cristal uno no la tiene, pero si se tiene un proyecto de ciudad entre cejas. Lo digo desde una perspectiva colectiva, somos muchos en consensos generacionales los que entendemos que debe haber un cambio, pero un cambio constructivo basados en valores sociales para el progreso”, cerró.

It works! NodeJS 10.24.1
Instagram
YouTube