Dr. Francisco Merino Roig: «Lo que falta es la voluntad política y no hay plazos para esto»
Desde octubre del año pasado se dice que avanza el proyecto del teleférico sobre el Río Uruguay, para unir Concordia y Salto; los avances a primera vista no son notables, por eso al respecto desde Despertar Entrerriano nos comunicamos con Francisco Merino Roig, abogado y representante del grupo inversor del proyecto del teleférico.
«Lo que falta es la voluntad política de las cancillerías de ambos países, no hay plazo para esto, somos conscientes de que son asuntos que llevan un tiempo, no es de la noche a la mañana. Hay voluntad de todos los actores, de parte de la parte privada, que sería la parte de inversión, de la intendencia de Salto, del municipio de Concordia, la cancillería argentina y la cancillería uruguaya; ahora lo que tienen que hacer es lo que corresponde: que ambas cancillerías se pongan de acuerdo y nos den los permisos, o sea se abra una licitación en ambos lados de las dos orillas, una licitación pública, abierta, donde puede participar cualquier interesado».
«Nosotros por el hecho de impulsar el proyecto vamos a tener un beneficio porcentual en esa licitación, hay que definir los detalles, por ejemplo los años, hay una pequeña diferencia entre una cancillería y otra, de lo que nos quieren dar, lo que vendría a ser la concesión del proyecto de la cantidad de años: Uruguay está dispuesto a darla por 30 años, Argentina quiere darla por 20, entonces es una cuestión de hablarlo para pautar los términos de la licitación, pero primero, antes que todo eso, tienen que ponerse de acuerdo ambas cancillerías, porque sería un nuevo paso frontera, y hacerlo no es una cosa sencilla, lleva tiempo; hay que poner oficinas de Migraciones, de Aduanas, Uruguay estaría resolviendo el asunto de los funcionarios que irían a Migraciones y Aduana, o sea no habría problemas porque la propia intendencia de Salto se puso a la orden, de dar en pase, en comisión a esos funcionarios, si bien son empleados municipales dando ese servicio, esas oficinas se requieren, y lo mismo del lado argentino se veía que se podía solucionar de manera práctica esos detalles. De todos modos dependemos ahora de que esto se mueva de parte de las cancillerías, estamos esperando, se supone que en marzo nos íbamos a reunir con el vicecanciller de Uruguay y todavía no tenemos concretada la reunión, estamos esperando una respuesta de parte de él», agregó.
Merino Roig cree que el proyecto está bien encaminado, ya que en su opinión «lo que representaría sería significativo para las dos ciudades, sería unir realmente, como nosotros decimos, una ciudad separada en dos por un río, sería hacer un lazo más de vecindad entre dos pueblos hermanos y favorece al turismo notablemente; el estudio que nosotros hicimos de mercado tiene un impacto brutal en el turismo, tanto que sería un símbolo de turismo para la zona, podría tomarse como un buen paseo no solo por el teleférico, sino por las demás cosas que queremos agregar, todo el entorno, sería ver el río desde arriba, una cosa que no tenemos en esta zona tanto de Argentina como de Uruguay».
«La idea de colocar el teleférico viene de larga data, fue de Leonardo Vinci, un diputado en Uruguay por el Partido Colorado que del año 86 ya estaba trabajando con esta idea, en aquella época por una cuestión de tecnología lo hacía mucho más costoso, pero en sí fue Leonardo quien nos comentó la idea y nosotros lo que hicimos fue empezar a buscar proveedores y ver quienes contaban con esta tecnología y dimos con la empresa francesa Poma, que tienen gran experiencia en más de 80 países en todo el mundo, entonces ahora como que si es viable, en el 86 capaz que era un poco más complicado, por más de que ya había muchos funiculares a lo largo del mundo lo hacía más costoso, así que básicamente la idea no es que surgió de nosotros, sino que surgió de una charla con Leonardo Vinci en la que él nos comentó entre un montón de cosas algo para hacer por Salto, Concordia y la región, y entre esas ideas estaba esta; así que en sí ya es de larga data y ya la sociedad salteña hace rato que conoce el asunto y veremos ahora que pasa, si podemos seguir avanzando un poco más».
El entusiasmo para que esto sea posible es notable, ahora solo resta esperar que la idea realmente se termine de llevar a cabo, ya que al respecto de si las dos ciudades están preparadas o no para recibir este turismo el Dr. Merino Roig dijo: «Yo creo que sí, Salto cuenta con 10 mil camas, ahora no me acuerdo bien los números, pero Salto tiene una gran capacidad hotelera, por las termas del Daymán y lo mismo pasa con Concordia, capaz Concordia no tenga tantas camas disponibles, pero si entendemos que sería afianzar el turismo en la región además del uso de logística para los vecinos, un vecino que trabaja de un lado y vive del otro, además de esa cuestión de poder trasladarse de manera más rápida que ir al puente Salto Grande, más práctica, más cerca».
Las condiciones ya están dadas, solo falta el movimiento de las cancillerías para que esto marche, ¿sucederá? ¿O será una más de tantas propuestas que no terminan saliendo a flote cuando a unirnos con el país vecino se refiere?






