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Desayuno $110, almuerzo $120 y merienda $58,24: Evidentemente la ayuda social no alcanza, qué lejos está de la realidad

Desayuno $110, almuerzo $120 y merienda $58,24: Evidentemente la ayuda social no alcanza, qué lejos está de la realidad

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En el último tiempo la asistencia a comedores creció considerablemente, teniendo en cuenta que según las estadísticas nos encontramos en la ciudad más pobre del país no es de extrañar que en los hogares el ingreso familiar resulte insuficiente para satisfacer las necesidades básicas, entre ellas el alimento.

Según los análisis realizados, pese al nivel de cobertura logrado por la prestación (Programa Alimentario), la necesidad de los sectores más vulnerables es mucho mayor que la contenida mediante la ayuda del Estado, a nivel país la inversión social sólo alcanza para cubrir un tercio de la canasta básica alimentaria de los hogares, y si bien la situación de las familias más vulnerables sería peor sin la existencia de la Tarjeta Alimentar, los datos socioeconómicos marcan que, aunque el Estado invierte la mitad de su presupuesto en la Seguridad Social, los índices de pobreza e indigencia se profundizan.

¿Por qué no alcanza la ayuda social?

La inflación que no logra solucionar el gobierno es gran responsable de que el monto de los beneficios prestados no logre cubrir el valor de la canasta alimentaria, pero desde Despertar Entrerriano nos acercamos a diferentes comedores de nuestra ciudad y pudimos comprobar que en los comedores de Concordia el monto que los funcionarios destinan para la alimentación de los niños es completamente irreal: «La inflación hace que las partidas que destina el gobierno para la compra de alimentos alcance cada vez menos. Siempre nos preguntamos, los políticos o funcionarios que administran los fondos, ¿usarán ese mismo importe para el desayuno, almuerzo y merienda de sus hijos? Desayuno $110, almuerzo $120 y merienda $58,24 qué lejos de la realidad. Hay que buscar precios en varios proveedores para ofrecer un buen servicio, no es fácil con la inflación que hay en la actualidad», nos comentaban desde comedores escolares de nuestra localidad.

La existencia de los comedores es claramente necesaria, y al comunicarnos con algunos de ellos pudimos notar el gran aumento en la concurrencia que hubo en los mismos.

«Con respecto a años anteriores este año la matrícula que concurre a comedor creció; debido a la situación económica, muchas familias trabajan de changas y eso puede ser uno de los factores», nos comentaban desde la escuela Nº 71 y 72 de la ciudad de Concordia.

La escuela Nº 71 «Independencia» asiste a alumnos de barrios muy carenciados, con mucha vulnerabilidad social como son: Constitución, Pancho Ramírez, Fátima I, Fátima II, Capricornio, Agua Patito, Los Pájaros, etc, siempre contó con el servicio de comedor y leche y los fondos se reciben del Ministerio de Desarrollo Social de la provincia a través de la tarjeta Sidecreer.

Al comunicarnos con la directora de la institución nos comentó que aunque la concurrencia al comedor siempre fue muy importante, este año se incrementó y el comedor continúa satisfaciendo la necesidad que hay en las comidas más importantes. «Lamentablemente es algo muy necesario para este tipo de contexto que se brinde el servicio de comedor y leche, es una manera de garantizar que los niños estén bien alimentados. Lo ideal sería que todos los niños puedan desayunar, almorzar y merendar en la casa con su familia, no que la escuela deba ocuparse de este tema, pero la desocupación, la falta de trabajo genuino, hace imposible que todos puedan contar con una buena alimentación tan necesaria en esta edad de crecimiento, tan necesaria para que puedan aprender. La mayoría de las familias trabaja en la cosecha, en servicio doméstico, reciben AUH (Ayuda Universal por Hijo), etc., políticas de estado que debido a la situación social cubren lo mínimo y cada vez alcanzan para menos, aunque se sabe que muchas familias tampoco lo destinan para sus hijos como debería ser cuando cobran el salario universal o reciben la tarjeta alimentaria, también es una realidad que se conoce en la sociedad y que quienes deben controlar no lo hacen, pero es algo que escapa a la función de la escuela», puntualizó.

La necesidad que hay en Concordia es evidente, inclusive para personas de afuera, como es el caso de la Fundación Nueva Generación de Chajarí, quienes decidieron instalar su merendero y olla solidaria en nuestra ciudad «recorriendo este barrio (Barrio Parque) vi la necesidad que había, no sólo con respecto a los recursos económicos sino también en la necesidad de contener emocionalmente a los niños», nos dijo uno de los encargados del lugar.

El merendero funciona los días jueves a partir de las 18.00 hs en calle La Pampa 2076. «No solo se asiste a los niños con merienda, sino también le damos contención espiritual y emocional, ya que somos una congregación cristiana. Hoy asisten alrededor de 50 niños y a partir del último jueves anexamos además una olla solidaria a partir de las 19:30 hs». Destacaron desde la Fundación que «todo esto se solventa con recursos voluntarios por parte de los miembros de la congregación, como también donaciones de personas que se adhieren a este trabajo social».

¿Por qué la pobreza se profundiza?

También nos encontramos con el problema social de por medio: «El comedor en estos sectores, los más vulnerables, siempre funcionó para garantizar la alimentación básica, la pobreza no es de ahora. Algunas escuelas deben asistir a gran parte de los alumnos con ropa, calzado, útiles escolares, además del servicio de comedor, pero considero que en general nuestra sociedad necesita recuperar muchos hábitos, cultura del trabajo, de higiene, de cocinar, de hacerse cargo de los hijos que se traen al mundo, de tener la dignidad de ofrecer a la familia el fruto del trabajo, pero para eso falta un gobierno, no hablo de partidos políticos, pero un gobierno que ofrezca oportunidades concretas, aunque sea un plan, pero que la gente trabaje, ofrezca un servicio. Hay mucho por cambiar y mejorar en la sociedad, en cuanto a las escuelas, que puedan dedicarse más a enseñar y no a cubrir ausencia de tareas propias de la familia», opinaba la encargada de un comedor escolar.

Cada vez hay más familias que no pueden alimentar a sus hijos, aunque claramente esto es un problema económico ¿está cruzado con un problema cultural de fondo? El dinero que el gobierno destina para proveer una alimentación adecuada y suficiente a las familias en situación de vulnerabilidad no alcanza, pero la existencia de padres que se conforman con los planes sociales y no buscan otra cosa es una triste realidad en nuestros días; si bien la ayuda del Estado es necesaria, la misma nunca va a alcanzar si no se complementa con trabajo, que también es algo que escasea a día de hoy, por tal motivo las ayudas prestadas deberían ser un impulsor del trabajo en nuestra sociedad y no por el contrario planes que justifiquen la falta del mismo.

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