Los 5 tipos de irritaciones comunes en la piel del bebé
La mayor parte de las irritaciones comunes en la piel del bebé no presentan gravedad. No obstante, suelen generar una gran preocupación y ansiedad en los padres. Por ello, a continuación, hablamos con más detalle sobre las 5 más frecuentes.No obstante, siempre hay que acudir al médico ante cualquier síntoma, pues existen algunas enfermedades importantes que pueden manifestar síntomas a través de la piel.
1 Dermatitis del pañal
Para empezar, a pesar de los grandes avances que suponen los pañales y sus materiales absorbentes, estos también pueden promover algunas irritaciones en la piel del bebé, que está todavía en desarrollo. La humedad y el contacto con las heces son factores que facilitan la aparición de la dermatitis del pañal.
Este estudio reciente publicado en la revista Pediatric Dermatology , mostró una relación entre la mayoría de casos de dermatitis del pañal y la infección por el hongo Candida albicans. No obstante, también establece que hay menos casos de este tipo de dermatitis en los bebés alimentados mediante lactancia, por lo que propone este hábito como prevención.
2. Irritaciones comunes en la piel del bebé: acné neonatal
El acné neonatal suele aparecer en el primer mes de vida. En la mayoría de los casos, es una manifestación cutánea benigna y temporal, como señala este artículo publicado en Protocolos de dermatología . No obstante, algunas veces sí puede presentar un desequilibrio hormonal de mayor gravedad.Este tipo de acné aparece en la frente, la nariz y las mejillas sobre todo, y puede estar relacionado con el hongo Malassezia. Para aliviar sus síntomas, se receta una loción tópica y suele curarse en cuestión de semanas.
3. Costra láctea
La costra láctea es una dermatitis seborreica que afecta al bebé en los primeros tres meses de vida. Y así lo evidencia este estudio publicado en Dermatología médica, cosmética y quirúrgica. Esta produce parches en el cuero cabelludo con características grasas y escamosas en forma de costras, además de enrojecimiento.
La costra láctea suele desaparecer de forma natural. Pero también se puede ayudar con la aplicación de aceite de oliva en la zona afectada. No obstante, algunos casos sí que requieren tratamiento médico, por lo que lo más conveniente es consultar con el pediatra.
4. Dermatitis atópica del lactante
Uno de cada diez bebés lactantes pueden sufrir esta afección durante los tres primeros meses de vida. Este tipo de dermatitis suele aparecer en las mejillas, el cuello y los brazos.La causa es una alteración de los lípidos de la piel, que dificultan su función protectora. Además, este desequilibrio causa enrojecimiento, picor y sequedad, que puede hacer que el bebé se rasque y se haga heridas.Se recomienda usar jabones suaves y naturales, así como aceites vegetales que ayuden a restaurar la barrera protectora de la piel. En este caso, también se podría usar el aceite de oliva o de almendra, pero siempre consultando previamente con un médico.
5. Miliaria o sudamina, una de las irritaciones comunes en la piel del bebé
Por último, este trastorno cutáneo afecta al 40 % de los bebés, en la mayoría de los casos durante el primer mes de vida. No obstante, puede aparecer a cualquier edad, sobre todo en lugares con climas húmedos y calurosos.La causa de la miliaria o sudamina es una obstrucción de los poros que llevan a las glándulas sudoríparas, lo que impide que el sudor se elimine, tal y como señala esta información de laOMS. Esta retención da lugar a pequeños granos rojos o blancos, o incluso ampollas, que aparecen en la cara, el cuello o la espalda.
La miliaria suele desaparecer sin necesidad de ningún tratamiento específico. No obstante, para ayudar a prevenir su aparición, es conveniente evitar el calor excesivo del bebé y elegir ropa de materiales naturales como el algodón.En definitiva, como has podido comprobar, estas son las irritaciones más comunes en la piel del bebé durante los primeros meses de vida. Por ello, puede ser beneficio seguir paso a paso los cuidados que requiere esta piel tan delicada y, ante cualquier duda, consultar con el médico.






