La gran diferencia cambiaria que beneficia actualmente a los ciudadanos de la República Oriental del Uruguay, dio lugar a que cientos de uruguayos vengan a alquilar a Concordia en el último tiempo, con la posibilidad de cobrar sus sueldos en pesos uruguayos y gastar mucho en argentinos.
Esta situación que no deja de crecer, ¿contribuyó a agotar la oferta de alquileres en nuestra ciudad como alrededores? Como bien sabemos no es de extrañar que, según los momentos cambiarios como ahora con el 7-1, los vecinos uruguayos, que pueden llegar en poco tiempo, crucen para comprar en supermercados, ferreterías, casas de muebles, corralones, indumentaria y farmacias, entre otros rubros. Lo sorprendente es que ahora también decidieron mudarse a Argentina para ahorrar dinero de sus sueldos.
Reflejado el fin de semana largo del 28 de abril al 1 de mayo, cuando la Dirección Nacional de Migraciones de la República Oriental del Uruguay reportó que ese fin de semana largo 68.993 personas salieron de Uruguay hacia la Argentina, sobre todo teniendo a nuestra ciudad como protagonista.
Desde Despertar Entrerriano nos comunicamos con Federico Gorsky, presidente de Red Inmobiliaria Concordia, para saber más sobre los motivos de este fenómeno que representa mínimamente dos viajes de 40 minutos diarios. «La diferencia cambiaria los beneficia en todos los ámbitos posibles y les brinda una calidad de vida que, tal vez allá (Uruguay), no es tan factible».
Cuando le consultamos sobre cómo afecta esto a los concordienses, Gorsky dijo al respecto que: «Día tras día, hay muchas más consultas, cada vez la demanda es mayor de gente de Salto que están viniendo a alquilar a Concordia, a ellos les conviene porque el alquiler en Salto más o menos medido en dólares está el doble o más que acá, entonces ellos alquilan su casa o inmueble en Salto y por la mitad de lo que cobran allí alquilan acá, mas allá de que los alquileres son más baratos, también lo son los servicios, llámense luz, agua, wifi, etc. Eso hace que la demanda se vaya aumentando, este fenómeno que nunca se había visto, de que los uruguayos por la diferencia de cambio vengan a vivir a Concordia, no afecta ni en el precio, ni tiene otra complicación para el inquilino local, por más que no estuvieran viniendo los uruguayos, hay muchísima demanda en la Argentina y hay muy poca oferta».
Agregó que «hay muy poca rotación, porque la gente que alquila va a buscar mantener el lugar donde está viviendo, dónde está alquilando, esto se da porque con la inflación la mayoría de los alquileres van quedando baratos con el correr de los meses, en relación con lo que costaría ese mismo alquiler transcurrido unos meses, por eso también hay muy poca oferta».
¿Cómo está trabajando esto cada una de las partes?
El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, aseguró que el tipo de cambio en la Argentina produce un efecto colateral en su país, en las zonas limítrofes, dado que los consumidores uruguayos cruzan la frontera por la diferencia de precios en bienes básicos y eso perjudica la actividad de los comerciantes locales. El rubro alimenticio ha sido uno de los más afectados, llegando a registrar una disminución de ventas de hasta un 70% en algunos casos. Varias empresas han tenido que rotar los seguros de desempleo para evitar despidos, pero temen que esta sea la única opción si la situación no mejora.
Según el presidente del país vecino ellos se encuentran con «un problema en la frontera porque los precios de bienes argentinos son extremadamente más baratos y naturalmente los vecinos consumen donde les es más barato», puntualizó que «eso genera un desequilibrio y los comercios de nuestra frontera son castigados».
Por la diferencia cambiaria, Luis Lacalle Pou tomó medidas para desalentar que los uruguayos no crucen a la Argentina, como son: rebaja de impuestos para los comercios del litoral y un descuento mayor al precio de los combustibles por parte del gobierno de Uruguay.
También se menciona una ampliación de la norma ley de frontera II 2, que se prolongó en octubre de 2022, la misma le da beneficios a las empresas ubicadas en la zona fronteriza, y que abarca exoneraciones al Impuesto al Valor Agregado (IVA) mínimo mensual y a los aportes patronales jubilatorios, entre otros tributos.
También se incorporará el rubro de farmacias a los descuentos que ofrece el Banco de la República Oriental del Uruguay y se brindará un subsidio a las empresas que contraten una nueva persona bajo ciertos requisitos.
Por otro lado, así como uruguayos deciden venir a vivir a nuestro país, también hay personas argentinas que, por la situación de nuestro país, están eligiendo radicarse en Uruguay por las condiciones de estabilidad que consideran que ese país les ofrece, al respecto el presidente uruguayo Lacalle Pou dio declaraciones en las que expresó su agrado ante esta situación: «En campaña decíamos que a nuestro país le hacían falta 300 mil personas más. Bienvenida sea la migración de todos los países que vienen a trabajar y hacer crecer la economía».
Muchos argentinos ven como gran opción ir a Uruguay, más conociendo la polémica que hay con la Ley de Alquileres en la Argentina, la cual parece no tener fin y en los próximos meses terminarán los primeros contratos que se firmaron con la nueva reglamentación aprobada en 2020.
El problema más grande que tenemos los argentinos es que al tratar de regular tanto al mercado, quedan desbalanceadas las partes y se tiende a favorecer más a una que a la otra (locador y locatario). Como consecuencia de esta intervención, se genera disconformidad por parte de propietarios o inversores en cuanto a lo que perciben de rentabilidad, por lo que muchos de ellos deciden quitar de la oferta sus propiedades destinadas para alquiler. El resultado de esta situación genera que haya más escasez de viviendas para alquiler, y un aumento de los valores para los inquilinos. Es decir que la oferta es poca y la demanda demasiada, y está situación no solo se da por la presencia de extranjeros en nuestro país.
Como conclusión, tanto Argentina como Uruguay se encuentran desfavorecidos ante las amenazas de inmigración constantes de sus habitantes, los gobiernos de cada uno de los países deberán tomar acciones e implementar más soluciones e incluso buscar soluciones conjuntas.






