Avanzan las obras de la ciclovia, mientras vecinos de calle Salta y Moreno manifiestan su preocupación por el transito
En marzo, la Municipalidad de Concordia presentó un proyecto de ciclovías para ciclistas y corredores, que incluye la creación de un carril de uso exclusivo. Esta iniciativa tiene como objetivo promover la movilidad sostenible y brindar una opción segura para aquellos que optan por desplazarse en bicicleta o corriendo. Sin embargo, la creación de bicisendas en la calle Salta ha generado un fuerte descontento entre los residentes de la zona.
Con aproximadamente 27 kilómetros de ciclovías en la ciudad, se busca una solución a todos aquellos que practican deportes. Esta propuesta ha sido bien recibida por deportistas locales como Soledad Beretta, destacada corredora, Esteban «Pity» Sbresso, experimentado ciclista y organizador de eventos deportivos, y el atleta Martín Méndez, quien actualmente ocupa un cargo en la municipalidad y ha valorado positivamente esta iniciativa.
Sin embargo, los vecinos de las calles Salta y Moreno expresan su preocupación por la implementación de las bicisendas en sus calles. Argumentan que estas vías son transitadas por micros, lo que podría generar situaciones de riesgo tanto para los ciclistas como para los peatones. Además, señalan que la presencia de las bicisendas dificultará el acceso a los garajes de sus domicilios particulares y afectaría negativamente a los negocios de la zona.
Según manifestaron en su momento desde el municipio, el objetivo de las mismas es conectar las vías ya existentes, ponerlas en valor y, a su vez, promover un modelo de ciudad más sustentable.
Estos trabajos comprenden de demarcación horizontal, vertical, colocación de delineadores, tachas, cordón separador y reparación de faja de hormigón existente para la ejecución de 27.173 m de ciclovías integradas a la calzada actual, las cuales ocuparán el espacio que actualmente se dedica a estacionamiento paralelo al cordón. Dependiendo del tramo considerado, las mismas tendrán características bidireccionales o unidireccionales.
La implementación de bicisendas en la ciudad de Concordia ha generado diversas opiniones y críticas por parte de los ciudadanos. Sin embargo, es importante analizar si estas críticas se basan en una resistencia al cambio o en problemas reales con la implementación de las mismas.
Es común que las personas sean reticentes a cualquier iniciativa que altere su rutina o modifique el paisaje urbano al que están acostumbradas. Es comprensible que al principio puedan surgir inconvenientes y ajustes necesarios para que las bicisendas funcionen de manera óptima.
Concordia, una ciudad con 200 mil habitantes, tiene el potencial de beneficiarse significativamente de la creación de bicisendas. Es necesario evaluar la viabilidad y la adecuación de las rutas propuestas, es innegable que la ciudad necesita adaptarse a los cambios y buscar alternativas de transporte más amigables con el entorno.
Es importante comprender por qué los ciudadanos suelen ser críticos con las obras públicas. En muchos casos, las críticas se basan en experiencias previas de proyectos mal planificados o ejecutados, que generaron inconvenientes y problemas a la comunidad. Además, la falta de participación ciudadana puede alimentar la desconfianza de nuestros vecinos.
Es cierto que las bicisendas pueden ser percibidas inicialmente como un beneficio para unos pocos, en este caso, los ciclistas y corredores. Sin embargo, es importante reconocer que el impacto de estas infraestructuras no se limita únicamente a aquellos que las utilizan directamente. Las bicisendas fomentan una cultura del uso de la bicicleta como medio de transporte, lo que a largo plazo podría llevar a una disminución del tráfico y una mejora en la calidad del aire.






