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Explorando los encantos del tesoro turístico de Concordia con Julia Niez, Guía de Turismo

Explorando los encantos del tesoro turístico de Concordia con Julia Niez, Guía de Turismo

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En esta edición de Entrevistados de Despertar Entrerriano nos encontramos con Julia Niez, Guía de Turismo de nuestra ciudad, en conmemoración al 27 de Septiembre, Día Mundial del Turismo.

Julia es guía de turismo desde hace más de 10 años; cuando terminó la secundaria se fue a estudiar la carrera a Concepción del Uruguay hasta que se recibió de guía y técnico. En el año 2004 regresó a nuestra ciudad, Concordia, y realizó el curso como guía local y desde ese entonces no paró hasta el día de hoy. “Me dediqué a ser mamá y ama de casa primero” explicó, “y después cuando uno puede dejar los chicos un poquito, tengo la libertad y el tiempo para poder hacerlo con las ganas y el placer que lo hago”.

Sobre sus inicios como guía, compartió con nosotros una de sus experiencias que le sucedió en la década del 90, cuando aún estaba en Concepción del Uruguay, específicamente en el Palacio de San José; en una de sus primeras guiadas, “había una escuela con chicos de sexto grado de Buenos Aires y me dio mucha gracia porque estaban viendo el retrato de Urquiza y de Dolores Costa y aprendí lo que significaba la palabra “bagarto” porque para él eran unas imágenes muy feas y me dijo que “bagartos que son”, fue muy gracioso para mí, primero porque no conocía la palabra en ese momento y los chicos no tienen filtro”.

En cuanto a la capacitación con la que tiene que contar para realizar su trabajo, nos contó que como guías deben estar permanentemente actualizados, “leyendo notas de la ciudad, de la información, hasta la altura del río para poder contar diferentes cosas” ya que gracias a la tecnología, hoy en día podemos acceder a la última información y confirmar que lo que nos están contando, los guias de turismo por ejemplo, es real. “El turista o la persona que te está escuchando está a un clic de saber si vos estás diciendo algo verídico o no, no podés quedarte con la información ni siquiera de hace 15 días, todos los días se aprende algo y aun así, uno sabe que a veces tiene baches, así que nunca se puede dejar de estudiar”.

Julia, nos confesó que su lugar favorito para guiar en nuestra ciudad es San Carlos, contar la historia del castillo de San Carlos, porque según ella, “tiene una magia que hasta cuando lo estoy relatando, lo estoy contando y vos ves que el grupo está realmente compenetrado en el relato, hasta emociona verlos”.

Aunque hay muchas historias interesantes o curiosas sobre Concordia, a Julia Niez, lo que más le sorprende es cuando los propios ciudadanos de nuestra ciudad le preguntan qué es lo que hay de turístico en Concordia. “Eso nos da como cosita porque hay tanto para conocer, para recorrer” y procedió a darnos algunos ejemplos: “desde hace unos años Concordia fue declarada ciudad vanguardia de la arquitectura moderna, tenemos una riqueza arquitectónica impresionante; en el Hotel Colón, donde está la famosa confitería en la esquina de la plaza, fue asesinado uno de los hijos de Urquiza; el presidente Mitre estuvo acá en Concordia” y cómo esos datos o lugares, “hay muchas cositas más para conocer”, expresó.

Otra experiencia que vivió, antes de la pandemia, remarcó que los chicos no dejan de asombrarla con sus ocurrencias, fue cuando se encontraba con unos niños de tercer grado, “estábamos en la plaza y uno me pregunta “¿y al caballo de San Martín qué le pasó?”, a  lo que ella responde “debe estar muerto porque ya pasó mucho tiempo”, sin embargó otro niño salió a su encuentro y explicó: “no, está vivo porque yo lo vi en un vídeo de YouTube”, y según Julia, “esa inocencia, esa frescura que tienen los chicos es maravilloso”.

En referencia a estas situaciones cuando le consultamos qué es lo que más le gusta de su trabajo dijo que es: “Todo”, ya que según sus propias palabras, le sirve para desconectarse de cualquier problema que haya en su vida cotidiana y simplemente disfruta de su trabajo, y mide el éxito de sus excursiones “según los abrazos que da el turista cuando se va o los mensajitos que llegan después, eso es sumamente gratificante”.

-En su opinión, ¿cuál es el desafío más grande que tiene como guía de turismo, y cómo hace para superarlo diariamente?

“El desafío creo que es atrapar la atención de la gente, que la gente se enganche con lo que uno les cuenta, con lo que uno les muestra y sobre todo con los más chicos, se complica cada vez más que ellos te presten atención, pero cuando la captaste quedan enganchados y eso es muy bueno”.

-¿Cómo aborda la diversidad cultural y las expectativas de los turistas de diferentes partes del mundo?

“Yo creo que en realidad la que tiene más expectativas soy yo, porque esta cosa de llegarle, soy yo la que tengo que tratar de conectar a esa persona con mi relato, con mi explicación, con lo que yo quiero que conozcan del lugar, o sea, yo siempre digo, yo soy ciudadana de Concordia, yo sé los problemas que tiene Concordia, pero por ejemplo, si uno va a recibir visita y tiene la casa desordenada, aunque sea ordena la cocina y el comedor y el baño, entonces al turista uno le muestra la parte más linda, sobre todo lo que es la Costanera y San Carlos y los turistas se van fascinados realmente, fascinados con lo linda que está la Costanera, más allá de la creciente, lo limpia que está; yo creo que eso fue un proceso, porque cuando recién se le inauguró la Costanera, los lunes amanecía muy sucia y ahora, anda muchísima gente, pero fue un proceso de aprendizaje de los concordienses a cuidarla”.

-¿Ha tenido la oportunidad de guiar a celebridades o personajes famosos?

 “No, famosos no, ya es suficiente con los diplomáticos, pero a veces en un grupo he tenido gente, de Cuba, de Haití, de República Dominicana, los Maracuchos porque son los nacidos de Maracaibo, en Venezuela, tuve uno hace muy poquito. Y vienen a Concordia a visitar, capaz vienen por las termas o por algún otro evento, y cuando conocen la ciudad, les encanta”.

-¿Cómo cree que la tecnología ha impactado la industria del turismo y su trabajo como guía?

«Primero en la accesibilidad de conocer a quienes trabajamos en esto, también esta la cuestión de que el mito era que por ahí un guía te decía algo, inventaba una historia y era incomprobable. Hoy en día uno no puede esconder o mentir sobre nada, porque como decíamos, hoy estás a un clic de que digan, “me está cuenteando”. Así que por ahí, yo siempre digo, si hay una pregunta que no la sé, la vamos a buscar entre todos o me comprometo a buscar la respuesta, pero sí, y aparte también como herramienta… No es mentirle, no es dañar. El buen guía nunca miente, dice más vale “no sé”, a mentir y también para nosotros la accesibilidad, tener la información de último momento, como decía hoy, desde la altura del río para saber y poder explicar o contar ciertas cosas, como el Salto Chico, saber si podés visitar la costanera con este proceso decreciente que estamos teniendo ahora, es importante”.

“O una última noticia, mi marido se ríe y me dice, guiaste ayer, ¿qué estás investigando hoy? Y siempre puedo encontrar algo nuevo. Siempre hay algo nuevo para contar, porque si yo no lo sé, capaz el de afuera sí, porque todos estamos con la accesibilidad a la mano».

-¿A qué lugar le gustaría ir y conocer cómo turista?

 «Cuando tenga el tiempo y la disponibilidad económica, lo primero que quiero conocer es toda mi provincia, de rincón a rincón, porque uno siempre va a conocer otros lugares y no conoce lo propio. Entre Ríos tiene unos lugares maravillosos, igual siempre digo que los guías somos los peores turistas, porque hacemos todo lo que el guía no quiere que un turista haga; por ejemplo el año pasado se llevó a cabo el 37º Congreso Federal de Guías y cuando vos te querés ir con el grupo y lo estás reuniendo para subirte al micro, querés que estén organizados y en tiempo, porque uno a veces tiene que respetar. Los guías se iban a sacar fotos, nos olvidamos aún. Hace justamente lo que uno no quiere que haga, o se ponen a charlar. A ver, vos no tenés al turista como si fuera una escuela, todos calladitos. Pero el turista generalmente respeta, escucha y si no, se retira. Pero la expectativa del guía es esta cosa de que sea empático con el grupo, que tenga llegada, que no se ponga un un “chip” y hable.

“Todas las guiadas son diferentes, nunca es una rutina. Esto depende del grupo, depende del interés que tengan, o si surge una pregunta que, si vos ves que vale la pena y que es interesante, te desarrollas ahí, dejas pasar algún atractivo. Una guía así la hagas a la mañana y a la tarde hagas otra, nunca son iguales, nunca, jamás».

-¿Qué consejo le daría a alguien que está considerando convertirse en guía de turismo? En su opinión, ¿cuáles son las cualidades más importantes que debe tener un buen guía de turismo?

 “Primero que nada es buena conexión con los choferes de los micros que uno se va a subir, porque son los que uno tiene que guiarlos, por ahí no conocen la ciudad y si se complica la relación te puede frustrar la guía. Segundo, el que se quiera dedicar a ser guía si no tiene pasión y si no conoce que ni se moleste, porque para mostrar uno tiene que conocer y si uno no conoce, no quiere decimos nosotros, así que una vez que uno lo conoce y lo quiere lo cuenta también con muchísima pasión”.

-Si tuviera la oportunidad de volver a tomar la decisión de ser guía turístico, ¿lo haría?

“Totalmente y empezaría mucho antes a guiar, porque uno se enriquece también con lo que te cuenta el visitante, uno aprende de otros lugares sin haberlos conocido y las experiencias de tener turistas no sólo de acá de la zona o del país, tener turistas extranjeros, no dudaría ni un segundo en volver a ser guía de turismo y menos de mi querida Concordia”.

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