8 razones por las que deberíamos aprender a cocinar
Cocinar es una actividad que trae muchos beneficios económicos, sociales, terapéuticos y para la salud. Sin embargo, algunos piensan que se trata de una tarea complicada. Sin embargo, no tiene por qué ser así. En este artículo te señalaremos 8 razones por las que deberíamos aprender a cocinar y algunos consejos para hacerlo con facilidad.
Cada vez existen más elementos y electrodomésticos que facilitan la cocina en casa: ollas eléctricas, freidoras de aire, máquinas picadoras y otras tantas. No obstante, no siempre es necesario tener una gran dotación o ser un experto chef para preparar platos deliciosos.
Asimismo, cocinar es una actividad que permite unir e involucrar a la familia en torno a la cocina y a la mesa, preparar platos diversos y balanceados y aprovechar el tiempo libre en una actividad provechosa. La gastronomía va más allá de comer; se trata de una actividad que tiene una historia y hace parte de la cultura.
1. Ayuda a ahorrar dinero
Comer todos los días en restaurantes resulta muy costoso a largo plazo. Además, los de bajo costo no suelen usar alimentos de alta calidad y resulta mucho más sabrosa la comida casera.
Por lo tanto, cocinar en casa permite ahorrar dinero y tener comidas más ricas. Se pueden elegir los alimentos que se van a cocinar en función del presupuesto y dejar los restaurantes para comidas especiales o un gusto semanal.
2. Permite consumir más saludable
Un artículo de la Universidad Autónoma del Estado de México señala que la disminución de la preparación de comidas caseras y el aumento en el consumo de productos industrializados ha coincidido con el incremento de la obesidad.
Al respecto, cocinar en casa permite tener el control sobre lo que se consume y los ingredientes que se usan. Es una gran alternativa para tomar las riendas de una alimentación balanceada, que tiene efectos directos sobre la salud.
3. Ayuda a desarrollar habilidades blandas en familia
En la cocina pones a prueba tu creatividad, paciencia y capacidad de innovar. Aunque parezca una actividad básica, te permite desarrollar autonomía, atención en los detalles y seguridad.
Además, es una gran opción para transmitir valores a los niños, como el trabajo en equipo, la perseverancia, la tolerancia a la frustración, el trabajo bien hecho, la responsabilidad y la paciencia.
Asimismo, les permite aumentar su autoestima, porque se dan cuenta de las cosas que pueden lograr y les ayuda a involucrarse en las tareas del hogar para asumir responsabilidades.
4. Si tienes hijos, les ayuda a desarrollar habilidades motrices
Después de señalar las habilidades blandas que se desarrollan en la cocina, es preciso señalar que también es un escenario ideal para las habilidades motrices.
Desde pequeños puedes involucrarlos para que te ayuden a picar las frutas y verduras blandas con cuchillos sin filo. Además, pueden contribuir a alcanzar los recipientes, mezclar los ingredientes o pelar los alimentos.
5. Es terapéutico y ayuda a desestresarse
Un artículo publicado en Frontiers in Psychology analizó los impactos psicológicos positivos de cocinar. El estudió encontró que esta actividad de ocio brindó placer y relajación a las personas.
Cocinar puede ser una actividad de escape de las ocupaciones que generan estrés. En especial, cuando se asume esta tarea con agrado y no como una obligación.
6. Es una actividad social divertida
¿Quién no ama hacer una parrillada con amigos o preparar una cena romántica en casa? Cocinar en pareja, con amigos o la familia es un plan que permite pasar un tiempo divertido con los seres queridos.
Puedes aprender a cocinar para sorprender a quienes amas con platos deliciosos. Sin embargo, también es un gran plan hacer una noche de cocina con amigos o tu pareja en la que todos se involucren. Estas dos opciones te permiten ahorrar dinero.
7. Se desperdician menos alimentos
Cuando sabes cocinar, el desperdicio de alimentos en tu casa será menor, pues sabrás aprovechar todo lo que hay en la alacena. A veces se compran frutas o alimentos que se pierden porque se come fuera de casa con frecuencia.
Además, cuando aprendes a cocinar también calculas mejor la cantidad de alimentos que consumes al mes. Asimismo, nunca te verás detenido para comer algo delicioso y rápido.
8. Tendrás una dieta más variada
Comer lo mismo se vuelve aburrido con el tiempo, incluso cuando se trata de restaurantes. Por ello, aprender a cocinar expande tus posibilidades de ingerir platos variados y consentir más a tu familia.
Consejos para aprender a cocinar
Si estás decidido a aprender a cocinar, lo más importante es tener una actitud de disposición a experimentar y probar.
En general, cocinar es una actividad segura. Sin embargo, es necesario tener algunas precauciones con la manipulación de los alimentos para evitar la contaminación cruzada, que puede causar enfermedades e intoxicaciones.
La principal precaución es no mezclar alimentos crudos con cocidos, en especial cuando se trata de carnes, aves y pescados.
De igual forma, las frutas y las verduras pueden contener bacterias y pesticidas, por lo que es necesario desinfectarlas muy bien. En cuanto a la cocción, el pollo y el cerdo son los alimentos con los que más precaución debes tener.
Conoce las técnicas básicas de cocción
En la cocina existen cientos de técnicas que permiten elaborar alimentos sofisticados. Sin embargo, al aprender a cocinar se inicia con lo más básico.
Hervir: se trata de cocer los alimentos poniéndolos con un líquido en su punto de ebullición. Se utiliza con las carnes y alimentos duros, como las papas, y pastas.
Al vapor: es una técnica que se usa en mayor frecuencia con las verduras, pues permite conservar sus nutrientes. Se trata de cocinar los alimentos con el calor del vapor generado por el agua hirviendo.
Saltear: consiste en usar una sartén grande que permita mover los alimentos sobre una cantidad pequeña de grasa.
A la plancha: se suele emplear con las carnes, las aves y los pescados. Consiste en tener una plancha, precalentarla y poner las carnes a cocinar hasta que tengan el punto deseado.
Al horno: es una de las técnicas más fáciles. No requiere de agregar grasas y permite tener alimentos crocantes y saludables. Consiste en meter al horno sobre moldes o placas lo que se desee cocinar.






