Economía busca cumplir con el FMI, pero la mayor recaudación por impuesto PAIS no compensa el efecto de la sequía
Hasta septiembre el rojo primario acumuló $2,6 billones, 1,4% del PBI, y superó la pauta nominal de $2,33 billones que se pactó con el organismo para el tercer trimestre.
El impuesto PAIS es el tributo de mayor crecimiento en términos de recaudación en lo que va del año, debido a que desde julio comenzó a aplicarse para la compra de dólares destinados a pagar importaciones. Sin embargo, ese incremento no alcanzó para compensar la fuerte caída de ingresos al fisco por Derechos de Exportación que generó la sequía, ni las medidas expansivas que tomó el Gobierno tras las PASO. La dinámica fiscal hace que el cumplimiento de la meta de déficit fiscal pactada con el Fondo Monetario Internacional (FMI) quede cada vez más lejos.
La recaudación tributaria de octubre fue de $4,7 billones, con un crecimiento nominal de 127,4% y una caída en términos reales de 7,7 por ciento según se desprende de los datos de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Esa baja se explica principalmente por la fortísima caída que mostraron los derechos de exportación, del 55% descontando la inflación, la cual no llegó a ser compensada por el incremento real de casi 117% que marcó el impuesto PAIS.
Desde el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que dirige Nadin Argañaraz, señalaron que los ingresos del fisco mostraron durante los primeros diez meses del 2023 una caída en términos reales del 6% respecto al mismo período del 2022. También destacaron que si se excluyeran los tributos vinculados al comercio exterior, en particular las retenciones, el resultado se habría mantenido constante.
El Iaraf explicó que los tributos con mayor caída real interanual en el acumulado del año fueron los Derechos de Exportación (65,6%), seguidos por Combustibles (41,9%) y Ganancias (13,3%). Los que más crecieron en ese mismo lapso fueron impuesto PAIS (44%), IVA (10,1%) e Internos coparticipados (4,2%).
“Considerando los recientes cambios al impuesto PAIS, resulta interesante evaluar la diferencia interanual en términos del PIB. En el acumulado a octubre de 2022, se recaudó 0,35% del PIB, mientras que en el corriente año en octubre el acumulado habría sido de 0,55% del PIB”, detallaron.
Los ingresos por este tributo tuvieron un importante cambio de tendencia a partir de agosto cuando comenzó a aplicarse a la compra de divisas para la importación: los servicios al exterior pagan 25%, excepto fletes que tributan 7,5% y recitales 30%; los bienes 7,5% mientras que los suntuarios 30 por ciento. Quedaron exentos productos vinculados a salud, educación, medicamentos y material para combatir el fuego, combustibles, lubricantes, vinculados a la generación de energía, y a la cadena de componentes de la canasta básica alimentaria, además de quienes utilicen sus propios dólares para girar al exterior. Antes alcanzaba a los consumos con tarjeta en el exterior y la compra de dólar ahorro.
Según detalló a Infobae Nadín Argañaraz, la recaudación mensual por el impuesto PAIS mostró en términos reales caídas interanuales entre febrero y julio de este año. La puesta en marcha del tributo a las operaciones del comercio exterior permitieron tres meses consecutivos de fuertes incrementos: agosto saltó 170% descontando la inflación del período, septiembre 125% y octubre 176 por ciento.
A pesar de esa mejora, el impacto de la sequía en los ingresos al fisco dejó un déficit fiscal superior al previsto con el FMI hasta septiembre y complica el cumplimiento de la meta anual. Hasta septiembre el rojo primario acumuló $2,6 billones, es decir 1,4% del PBI, y superó el target nominal de $2,33 billones que se pactó con el organismo para el tercer trimestre en la última revisión. Esa nominalidad puede ajustarse en la próxima evaluación, ya que la inflación fue más alta a la prevista en el programa. Igualmente, el ajuste del gasto del 5% real interanual no llegó a compensar la pérdida de recaudación del 9% que se observó en ese lapso.
El ministro de Economía y candidato presidencial, Sergio Massa, dijo públicamente en varias oportunidades que buscará cumplir con el objetivo de un déficit primario del 1,9% del PBI en 2023 que figura en el programa con el Fondo y el proyecto de Presupuesto 2024. Sin embargo, el paquete de medidas expansivas que lanzó el Gobierno tras las PASO y la estacionalidad del gasto jugarán en contra durante los últimos meses del año.
En ese sentido, desde LCG advirtieron: “Honrar el compromiso impone un aumento del déficit de apenas 0,6 pp en los últimos 3 meses, algo que luce prácticamente imposible. Más allá de la estacionalidad propia del gasto en la segunda mitad del año, octubre y noviembre seguirán reflejando todavía el impacto del abultado paquete de medidas que fue anunciado por Massa después de la derrota de las primarias. Refieren a más gasto y menores ingresos que en conjunto implican un costo fiscal de 1% del PBI. Proyectamos un déficit primario de 2,5% del PBI para 2023, nivel semejante al alcanzado en 2022″.
La consultora Econviews, de Miguel Kiguel, estimó que el “plan platita” electoral tendrá un costo del 0,7% para Nación y proyectaron un déficit primario del 2,7% del PBI para 2023. “Se puede achicar a 1,6% en 2024: de cumplirse, sería el mejor resultado desde 2019″, resaltaron.
El lunes siguiente a la victoria en las generales Massa reiteró, en una conferencia de prensa brindada a medios extranjeros, que se buscará un superávit fiscal de 1% del PBI para el año que viene. El proyecto de Presupuesto para el próximo ejercicio contempla un rojo de 0,9% pero el Palacio de Hacienda impulsa en el Congreso la revisión de gastos tributarios y beneficios impositivos que sumarán casi 4,8% del PBI que permitiría pasar a un saldo fiscal positivo.
Como aún no fueron sancionados, en esa cuenta no están contemplados los proyectos para la devolución de IVA y la eliminación de Ganancias a la cuarta categoría. Ambas medidas sumarán presión a las cuentas en 2024.
Fuente: INFOBAE






