20 razones por las que es más difícil hallar pareja después de los 40
Hay varios factores que explican por qué es más difícil encontrar pareja después de los 40 años. Las experiencias pasadas, los compromisos, los cambios de prioridades y los hijos son algunos de los motivos por los que esta experiencia es más desafiante a esta edad. Sin embargo, no todo está perdido.
Viéndolo desde otra perspectiva, los 40 son, en realidad, una etapa en la que la madurez mental, la estabilidad y las expectativas más realistas pueden jugar a favor al momento de construir una relación significativa.
Hace falta dejar atrás falsas creencias respecto al amor y a la edad, y esclarecer cuáles son esas razones por las que te cuesta volver a vincularte de forma romántica con otra persona. A continuación, enumeramos los motivos más frecuentes.
1. Te cuesta más lidiar con los cambios
Uno de los motivos por los que te cuesta encontrar una pareja después de los 40 años es porque tiendes a resistirte más a los cambios que se asocian a un compromiso. Si has tenido una temporada larga de soltería o si recién acabaste una relación, cambiar tus rutinas para conocer e involucrarte con otro no es fácil.
Ahora tienes claro lo que te gusta y lo que no. Tu vida suele estar más tranquila y es difícil dejar de lado ese confort para aventurarte de nuevo en un romance y todo lo que implica.
2. Es más difícil aceptar un compromiso
A tus 20, era más fácil dejarse llevar por la idea de amor romántico y por ciertas expectativas de pareja. Tu falta de experiencia te hacía ceder a las opiniones y estilos de vida de los demás sin tanto problema; sin embargo, eso es algo que cambia a los 40.
Después de uno o varios intentos de relaciones, y de sumar experiencias de vida, tienes claro que la persona que eliges para compartir te puede hacer avanzar o retroceder. Por eso, te vuelves más crítico y exigente antes de aceptar un compromiso con alguien.
3. El «factor divorcio» complica relacionarse
Puede ser que hayas atravesado un proceso de divorcio o que tus posibles parejas se hayan divorciado. Cualquiera sea el escenario, esto dificulta establecer de nuevo una relación sentimental. Vivir esta experiencia implica heridas emocionales que hace falta sanar antes de volver a involucrarse.
4. También puede ser difícil por los hijos
Hay varias razones por las que los hijos dificultan el hecho de encontrar pareja después de los 40. A menudo, en esta etapa, los niños aún forman parte de la vida diaria de los padres, se encuentran en crecimiento y están viviendo en casa. Esto limita el tiempo y las atenciones que se le pueden brindar a una posible pareja.
Por otro lado, los niños, en su inocencia, pueden juzgar de modo erróneo el hecho de que su padre o su madre no esté con su otro progenitor; o incluso experimentan celos. También está el caso de las personas que no quieren criar o involucrarse con los hijos del otro por el compromiso que ello acarrea.
5. La edad puede «pasar factura»
Es frecuente escuchar que «para el amor no hay edad»; y aunque es cierto hasta cierto punto, a los 40 es un factor que tiene más peso. La diferencia de edades puede «pasar factura», sobre todo, en cuanto a intereses y estilos de vida.
Si eliges a alguien más joven, que aún esté en sus 20, es bastante probable que no tenga estabilidad económica ni la madurez mental que tú sí. En otra situación, quizá esa persona te está eligiendo con la expectativa de que ya estás establecido; si no lo estás, el rechazo afectará tu confianza.
Otros conflictos pueden surgir a raíz del interés de tener hijos o no. También por la elección de las formas de entretenimiento.
6. Te sientes sin experiencia en citas
Si pasaste mucho tiempo en una relación o si llevas soltero varios años, tener citas a los 40 puede ser algo intimidante y agobiante. Cuando estabas en tus 20 y en tus 30, las salidas con otras personas eran más frecuentes y se te hacía más fácil ligar.
Sin embargo, la noción de citas ha cambiado y ahora es un escenario desconocido. La inseguridad, las dudas y la falta de experiencia se vuelven un obstáculo para aventurarse a la conquista.
7. Tienes más dificultades para conocer nuevas personas
A los 40, el círculo social se reduce en la mayoría de los casos. Con ello, aparece otra dificultad para conocer posibles parejas.
En los 20 y en los 30, las amistades, los compañeros de trabajo, la escuela y otros entornos sociales eran una vía más fácil para encontrarse con solteros. Ahora, con una vida social más limitada, es difícil conectar de forma genuina con nuevas personas.
Y aunque hay herramientas, como las redes sociales o las aplicaciones de citas, a muchos les generan desconfianza e incomodidad estos medios.
8. Te cuesta utilizar las aplicaciones de cita correctamente
Hay cientos de aplicaciones de citas para conocer personas de todo el mundo. Y si bien suponen varias ventajas para quienes tienen dificultad para relacionarse en otros entornos, también acarrean dificultades; sobre todo, entre quienes no están familiarizados con el funcionamiento de estas herramientas.
En un principio, navegar por estas plataformas puede ser confuso y aburrido. Hay una gran cantidad de usuarios buscando coincidir; sin embargo, esto mismo influye en que algunos perfiles no destaquen.
9. Las citas online dejan lugar a malos entendidos
La comunicación a través de chats en las aplicaciones de citas también da lugar a malos entendidos. La forma de redactar un mensaje, e incluso los emojis que se envíen, no siempre son interpretados de forma correcta por el receptor.
Eso, sin contar con que muchos miden el interés según la frecuencia, la rapidez y el entusiasmo con que se envíen las respuestas. Si no prestas atención a estos detalles, tus citas online pueden ir directo al fracaso.
10. Sientes inseguridad por tu físico
Algunas personas experimentan inseguridad y ansiedad por los cambios físicos que empiezan a ser más notorios a partir de los 40. Y esta es una de las razones por las que es difícil encontrar pareja.
Pensamientos como «soy demasiado mayor, ya no me siento sexy, no me siento bien con mi cuerpo» y similares, sabotean la idea de conectar de nuevo con alguien.
11. Tiendes a juzgar con más dureza a los demás
En el otro extremo, puede ser que tú juzgas con más dureza a las personas que conoces, ya sea por su físico, por sus formas de pensar o por las experiencias de vida que te comparten. Si bien hace falta considerar todo ello para conectar, ser demasiado crítico y exigente puede afectar las posibilidades de conseguir una relación estable.
12. Tienes más responsabilidades
Las responsabilidades influyen en que te cueste encontrar pareja después de los 40. La familia, el trabajo, las obligaciones financieras y otra amplia variedad de compromisos limitan tu tiempo para las citas y para la conquista.
13. Tus prioridades cambian
Sumado a que tienes más responsabilidades, las prioridades también cambian a los 40. Mientras que en el pasado te gustaba salir de fiesta, socializar y divertirte, lo más probable es que ahora prefieras dormir, compartir tiempo en familia, hacer ejercicio o disfrutar de otros planes más tranquilos.
14. Te tomas las citas demasiado en serio
Aunque tu intención sea encontrar una pareja estable, tomarse las citas demasiado en serio puede ser contraproducente. Un error frecuente es dirigirse a las parejas potenciales con una serie de preguntas o exigencias que las pueden hacer sentir en medio de un interrogatorio.
Perder la chispa de la espontaneidad, pisar el acelerador y convertir las citas en entrevistas aleja las posibilidades de conectar genuinamente con las personas.
15. No sientes tanto entusiasmo como antes
Cuando aún no tenías experiencia con relaciones amorosas, tus expectativas abarcaban encontrar a tu «media naranja», organizar una boda, tener hijos, construir una casa y muchos otros proyectos en pareja.
A menudo, a los 40 ya se han cumplido muchos de estos deseos; por eso, no hay tanto entusiasmo al conocer a alguien. La desmotivación incrementa si recién has atravesado un proceso de divorcio o una separación en malos términos.
16. Tus expectativas son demasiado altas
Tener estándares altos no es malo y te puede ahorrar muchos dolores de cabeza. Sin embargo, también limita la posibilidad de encontrar pareja después de los 40. Luego de atravesar múltiples experiencias y de alcanzar metas, es natural que te vuelvas más exigente.
No obstante, debes tener claro que muy pocas personas encajarán en ese ideal. Muchas de las expectativas pueden ser poco realistas, por lo que sentirás que a quienes conoces, siempre les falta algo. De forma constante experimentarás frustración por no encontrar a tu pareja ideal.
17. Tienes problemas de ‘tipo’
Estás encasillado en encontrar determinado ‘tipo’ de persona o estás tratando de evitar otro ‘tipo’ basado en tus experiencias pasadas. De uno u otro modo, basarse en estereotipos o en similitudes disminuye las probabilidades de volver a tener pareja.
18. El sexo cambia
El sexo a los 40 años puede ser tanto o más satisfactorio que en la juventud; sin embargo, hacen falta abordar algunas cuestiones que inevitablemente cambian. Por un lado, las responsabilidades y la rutina limitan el tiempo y la energía para disfrutar las relaciones sexuales; por otro lado, los cambios físicos pueden impactar en este ámbito.
En esta etapa se pueden empezar a manifestar síntomas incómodos, como la sequedad vaginal, poca libido, dificultades para mantener las erecciones, entre otros problemas. A su vez, la inseguridad con el cuerpo juega un papel importante.
Por supuesto, todas estas cuestiones tienen solución desde lo médico y lo psicológico. Es más: estás en un momento de la vida en el que el sexo puede ser más pleno, pues hay más conocimiento sobre uno mismo y sobre las preferencias en la cama.
19. Tiendes a hacer comparaciones con parejas pasadas
Para volver a encontrar pareja después de los 40 hace falta abrirse a nuevas experiencias y tipos de personas. Si de forma constante comparas a tus citas con tus exparejas, ya sea para bien o para mal, no podrás sentirte satisfecho con ese nuevo vínculo.
Puede ser que —de forma insconsciente o no— quieras encontrar en alguien lo que tuviste alguna vez con otra persona; por eso, a medida que le conoces, empiezas a comparar rutinas, formas de pensar, planes y muchas otras cosas. Al final, lo más probable es que te frustres o generes malestar en el otro.
20. Te sientes viejo, aunque no lo estás
Tal como aparecen inseguridades en torno a los cambios físicos, también se presentan miedos relacionados con la edad. Puedes experimentar esa sensación de «estar viejo» para ligar y acordar citas; o pierdes la confianza en ti mismo y piensas que te pueden rechazar.
Te sorprenderás al saber que hay muchos atrevesando esa misma crisis de la edad. ¡No te sabotees! Aun queda mucho camino por disfrutar y la actitud lo es todo.






