Rigelec: 35 años marcando tendencia en el rubro iluminación
En esta edición de «Conociendo a… distintas empresas de Concordia», nos adentramos en el fascinante universo de Rigelec. El nombre de esta empresa, que se dedica al rubro de la electricidad, proviene de las iniciales de su dueño: Ricardo Gómez Electricidad.
La historia de Rigelec se remonta a 1988, cuando Ricardo regresó de sus estudios y, con el apoyo de su padre, decidieron abrir un modesto taller de electrodomésticos. Desde entonces, han pasado 35 años marcados por el trabajo arduo, la pasión por el oficio y la búsqueda constante de la excelencia en el servicio.
A lo largo del tiempo, Rigelec ha experimentado numerosos cambios y transformaciones. Uno de los hitos más destacados ha sido la incorporación de energías renovables, una apuesta por la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente. Hoy en día, Ricardo cuenta con el valioso apoyo de sus dos hijos, quienes continúan el legado familiar y aportan nuevas ideas y tecnologías al negocio.
Para conocer más sobre esta apasionante historia, nuestro medio Diario Despertar Entrerriano dialogó con Ricardo y con Isabel, la esposa de Ricardo, quien desempeña un papel fundamental en el éxito de la empresa. Isabel, que tuvo que renunciar a su trabajo como docente para unirse al proyecto familiar, destaca el compromiso y la dedicación que han sido clave en el crecimiento de Rigelec.
“Hay mucho para comentar en estos 35 años de la empresa. Tengo 61 años de vida, la mitad está dentro de la empresa. Todo se generó en 1988 como un taller de arreglo de electrodomésticos con mi padre, donde los talleres funcionaban porque convenía reparar, y a las personas que venían les convenía esos arreglos porque algo nuevo era muy caro”.
Hubo un cambio de políticas económicas, y a los 5 años el taller empieza a decaer. El producto que no servía para reparar, ahora si convenía algo nuevo. Los 3 o 4 años de excelente productividad del taller nos sirvió para comprar mercadería, es por eso que la parte comercial es una consecuencia de un muy buen taller que funcionó.
Cuando el taller empieza a decaer, sufro la perdida de mi padre donde quedo solo con el negocio en pleno crecimiento comercial. Al quedarme solo, empiezo a necesitar gente, personal para colaborar. A finales de los 90, mi mujer me plantea la situación de ayudarme, por lo cual era una decisión muy personal de ella. Hicimos un año de prueba, donde ella misma toma la decisión de renunciar a su trabajo para acompañar en este matrimonio que ya es una sociedad laboral.
Con el tiempo llegan los hijos, dónde es otro tema ayornarnos a las generaciones nuevas. Es un aprendizaje continuo de la vida, lo cual estamos muy contentos de llevarlo adelante aprendiendo todos los días algo nuevo. Es un constante crecimiento.
DDE: ¿Rigelec es una gran familia?
RG: Si, somos una gran familia. Eso es algo que no es casual, son cosas que se basan en fundamentos sólidos como el respeto, solidaridad, comprensión, ayuda. Nuestros valores son muy firmes y ahí radica el éxito y las buenas relaciones laborales y humanas.
Todos tenemos contratiempos, hay cosas que por ahí no son como uno quisiera. Pero el ambiente laboral hoy día, que es muy difícil, lograr este clima laboral, para nosotros es una satisfacción enorme.
Gran parte de esto también fue la incorporación de nuestros hijos que no solo le dieron un vuelco radical a las cosas. Uno con los años acompaña, remamos y apostamos, pero las fuerzas de los 30 años no es la misma que hoy día y ahí están los hijos para empujarnos.
DDE: ¿Estaba decidido a emprender en este comercio?
RG: Fue todo muy casual. Cuando termino la Escuela Técnica en 1980, con una formación de Maestros Mayores de Obra, me voy a estudiar ingeniería a Concepción del Uruguay. No era lo que me gustaba y decidimos abrir con mi papá un taller, empezamos y luego vino la consecuencia del negocio.
Si me preguntas sobre la proyección, no lo fue. Después me doy cuenta que es algo que me gustó, cuando no vengo a la empresa, extraño. Lo hago con amor y placer. Salvo en las ocasiones que tenemos viaje, extraño mucho.
La empresa es un hijo más que tengo desde el corazón que me acompañó siempre en todos los procesos.
Ricardo e Isabel, propietarios de Rigelec.
DDE: Los valores antes nombrados… ¿son la base para el éxito necesario?
RG: Son la base para sostener cualquier tipo de relación, humana, laboral, familiar. Todo eso es lo que nos inculcaron nuestros padres y supimos mantener en el tiempo y que queremos volcar. Con cosas que nos pasan pero nunca la falta de respeto considerando menos al otro.
Acá les damos la posibilidad de que cada uno exprese lo que siente, dando a los chicos como ex colaboradores que hagan algo independiente. El egoísmo no forma parte de nosotros. Siempre es lindo mantener a los chicos, pero esos chicos que suman tienen algo mejor y puedan crecer, lo mejor es acompañar.
La base esencial es la honestidad, son pilares muy importantes para nosotros.
DDE: ¿Este rubro se actualiza? ¿Hay avances?
RG: Por un lado fuimos bendecidos y por otro lado castigados. No hay punto medio. Nosotros arrancamos con lista de precios con carpetas y folios, y luego llega la PC. Para nosotros eso era un bichito raro, ayornarnos a esa tecnología. Nos vino muy bien, pero llega un momento que te sientes superado por esto, pero ahí está lo lindo, con la incorporación de chicos jóvenes.
Le decimos a nuestros hijos ‘te enseñamos a caminar, aguántanos vos y anda más despacio’ porque si no quedamos atrás. Esa es la parte hermosa con toda esta gente joven, para no perder ese tren que viene muy ligero.
Ojalá que podamos soportar lo más que podamos, pero siempre dentro del disfrute porque si es dentro del sacrificio uno ya sabe que tiene que dar un paso al costado. En el tema tecnología dimos un paso al costado para que los jóvenes dirijan esa parte, y ellos ayornarnos a nosotros con la experiencia lo cual hace un ensamble muy lindo.
En nuestro caso, tecnología sí. Una de las contras que tiene este rubro son los números. El rubro es muy amplio pero bienvenida la tecnología para el bien de todos.
DDE: ¿Tienen comercio solo en Concordia? ¿Pensaron ir a otras ciudades?
RG: Rigelec es uno, casa central en Concordia. Siempre mediante los hijos, hay proyectos de otras ciudades pero no, solo en Concordia. Tenemos la satisfacción que en el rubro iluminación somos fuertes en la región. Dichos por clientes y proveedores, el surtido y stock que hay en Concordia no hay en otras ciudades.
Vendemos a muchas ciudades y provincias como Tucumán, Mendoza, Buenos Aires. Hay lugares que te sorprenden hasta nos llegaron a pedir productos desde España.
La tecnología, las redes, las ventas online. Con esto estas en todos lados recibiendo consultas de todos lados sobre todo de Buenos Aires, donde en teoría está todo concentrado ahí.
DDE: ¿Trabajan también en energías renovables?
RG: Si, dentro de la empresa está Rigelec y SER -Sistema de Energías Renovables-. En el año 2017 arrancamos con venta e instalación de energías renovables él cual era un proyecto muy loco porque no servía para nada, no servía la reinversión. Pasa el tiempo y es una ecuación que sirve para bien, nosotros por ejemplo hace un año instalamos este sistema solar en la empresa. Tenemos un techo más de la mitad cubierto con paneles solares, abasteciendo el 50% promedio anual de la tarifa de luz que hoy se paga. La intención es seguir instalando.
Es un área que vendíamos muy poco y hoy está en el ítem número 3 de ventas de la empresa. Esto lo encaramos directamente con nuestros hijos, quienes tienen su personal para trabajar con su equipo. Hay ingenieros que ya trabajan con ellos, principalmente en la zona rural dónde no llega la energía.
El sistema de Rigelec es de ahorro, donde abaratas tarifas mientras haya sol. Significa que a la noche cuando no producís, se conecta a la red.
DDE: Mensaje para todos aquellos jóvenes que tienen dudas de lanzarse al mercado…
RG: Todos los que tenemos un sueño tenemos que seguirlo. Trabajar es la base de todo, constancia, perseverancia. No es sencillo, no es simple. Nosotros nacimos en una época difícil del país subsistiendo a mi sueldo de docente. Gracias a todo esto crecimos, superamos obstáculos. Gracias a dios también tenemos la empresa que tenemos.
Todo es base de la constancia y sacrificio. Nuestros primeros 16 años no sabíamos lo que era un día de descanso, los feriados arreglábamos el depósito. Un sacrificio que primero tuvo sus recompensas, pero no era doloroso. Era la forma, eso es lo que hoy creemos que falta en los chicos, foguearse un poco más.
Hay veces que abren emprendimientos y creen que a los 3 o 4 meses no pueden subsistir. Pero no es así, es constancia, trabajo y querer lograr la meta que uno se propone.
Está lleno de oportunidades a pesar de las adversidades que existan. Cada uno debemos tener proyectos personales, pero siempre desde el amor. Si le ponemos amor al trabajo, nada es imposible, todo se puede.
Argentina es un país que te da las posibilidades de hacer lo que en otras partes del mundo no se puede. Aprovechamos e inculcamos a nuestros jóvenes, somos diferentes. Para hacer cosas estamos llenos de posibilidades hoy, no dentro de un tiempo.
A los jóvenes, si tienen un proyecto en mente nosotros estamos para ayudar a quién tenga un proyecto. Nos gusta ayudar a la comunidad y esperamos que nuestras experiencias les sirvan.
Te invitamos a mirar la entrevista completa en nuestro canal de YouTube: Diario Despertar Entrerriano, y conocer más de cerca la historia de Ricardo e Isabel, propietarios de Rigelec.










