CARU: “La calidad del agua depende también de la gestión de los desechos en las localidades que rodean el río”
Con la llegada de la temporada de playas, el río Uruguay se posiciona nuevamente como protagonista de la región, ofreciendo condiciones aptas para actividades recreativas en la mayoría de las playas monitoreadas.
Calidad del agua y monitoreo continuo
A lo largo de 2024, la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) ha realizado controles periódicos sobre la calidad del agua en el tramo medio y superior del río, que incluye a Concordia. Los estudios reflejan niveles seguros en la mayoría de las zonas de baño, calificadas con “nivel verde”. Sin embargo, desde la entidad advierten que durante los meses de altas temperaturas pueden producirse floraciones algales, que en altas concentraciones generan toxinas dañinas para los bañistas.
“A nivel regional, en áreas de Bromatología se realizan muestreos de calidad del agua en playas y piscinas, analizando la posible presencia de bacterias patógenas y toxinas derivadas de estas algas”, confirmó a nuestro medio Despertar Entrerriano Ingrid Jetter, miembro de la Comisión Administradora del Río Uruguay. Estos controles buscan garantizar que las aguas sean seguras para los bañistas y se ajusten a los estándares sanitarios.
Por otra parte, las recientes lluvias han contribuido a mantener niveles relativamente altos en el río Uruguay, lo que favorece su uso recreativo. Según la delegada de la comisión, “esta situación se mantendrá hasta finales del verano, aunque con menor intensidad”.
Infraestructura y proyectos estratégicos
En el marco de los proyectos a largo plazo, CARU trabaja en iniciativas como la extensión del dragado del río Uruguay hasta Concordia y Salto, lo que permitiría mejorar la navegabilidad comercial. “Actualmente, el dragado llega hasta Concepción del Uruguay, pero buscamos que alcance Concordia para potenciar su desarrollo portuario”, dijo Jetter. Otro de los objetivos estratégicos es la construcción del puente Bella Unión-Monte Caseros, una obra que avanza tras la actualización de los estudios de impacto ambiental, social y predial. Según CARU, este proyecto se desarrollaría con inversión privada y un sistema de recuperación mediante peaje, con un costo estimado superior a los 100 millones de dólares.
Compromiso con el desarrollo sustentable
Destacó que la institución trabaja no solo en el monitoreo del agua, sino también en el apoyo a los municipios ribereños para mejorar las plantas de tratamiento de efluentes cloacales e industriales. “La calidad del agua depende también de la gestión de los desechos en las localidades que rodean el río. Queremos que el presupuesto de CARU sea utilizado de manera más efectiva para impactar positivamente en el medio ambiente”, explicó Jetter.
Por último, desde CARU recordaron la importancia de seguir las actualizaciones semanales sobre la calidad del agua, disponibles en su página oficial, y respetar las señales de advertencia en las playas para prevenir riesgos sanitarios. Con una vigilancia constante y proyectos de infraestructura en marcha, el río Uruguay se reafirma como un recurso vital para el desarrollo y la recreación en la región.
Fuente: Despertar Entrerriano






