Con grandes proyecciones para el 2025 Concordia Golf Club logró revertir este año una situación financiera y de infraestructura complicada
El Concordia Golf Club vive un momento de transformación. Federico Carbonara, presidente de la Comisión Directiva, asumió en enero de 2024 junto a su equipo con un diagnóstico complicado: una deuda considerable, maquinarias en mal estado y una infraestructura que mostraba el paso de los años. Sin embargo, lejos de rendirse ante las dificultades, la nueva gestión trazó un plan estratégico que, en menos de un año, ha cambiado significativamente el rumbo de la institución.
Carbonara recuerda aquellos primeros meses como un desafío integral. “Hicimos un estudio completo del estado financiero, las maquinarias y la infraestructura. El panorama no era alentador, pero sabíamos que con un trabajo ordenado podíamos revertirlo”, explicó en diálogo con Despertar Entrerriano. A partir de ese diagnóstico, comenzaron a aplicar medidas para estabilizar las finanzas y priorizar las áreas más urgentes, siempre trabajando bajo un esquema de organización que dividía tareas en subcomisiones.
El impacto positivo de este enfoque ya es visible. El déficit financiero, que superaba el 60%, se redujo al mínimo, logrando que el club alcance un equilibrio que parecía inalcanzable a principios de año. “Hoy estamos apenas un punto por encima del superávit, pero esto nos permite respirar y planificar con más claridad”, afirmó Carbonara, quien sueña con un superávit del 20% en los próximos tres años.
Las maquinarias, esenciales para mantener la calidad de la cancha, fueron otro punto crítico. “Todo estaba en un estado deplorable, pero logramos reparar casi todo y ahora estamos proyectando reemplazar algunos tractores viejos por equipos más grandes y modernos”, agregó el presidente, destacando el trabajo conjunto entre el personal del club y especialistas.
Además de la recuperación operativa, el club no descuidó su rol social. La escuela de golf, un espacio clave para la comunidad, fue fortalecida para garantizar la formación de nuevos jugadores, tanto niños como adultos. Las clases gratuitas para principiantes se mantuvieron e incluso se potenciaron, generando un semillero que asegura el futuro deportivo del club.
Sin embargo, los desafíos no han desaparecido. Carbonara señala que el clubhouse, con más de 70 años de antigüedad, enfrenta problemas estructurales graves que limitan el desarrollo del club. Las filtraciones y el deterioro general requieren inversiones importantes que hoy no son viables. “Es frustrante tener tantas ideas y no contar con los recursos para ejecutarlas, pero estamos trabajando para que ese momento llegue”, aseguró con optimismo.
Pese a las dificultades, la gestión actual ha logrado lo que parecía imposible: devolver la estabilidad y la esperanza al Concordia Golf Club. Con el superávit en crecimiento y un plan claro para los próximos años, el club se proyecta como un espacio renovado que combina excelencia deportiva, compromiso social y una visión sólida de futuro. Carbonara no duda en afirmar: “El objetivo es grande, pero estamos convencidos de que, con trabajo ordenado, lo vamos a lograr”.
En 2025, la mirada estará puesta en consolidar estos avances, modernizar las instalaciones y continuar fortaleciendo el impacto del club en la comunidad.
Fuente: Despertar Entrerriano








