La historia de lo ocurrido en calle Güemes, en la noche del viernes, tiene varias aristas y por donde se lo mire son todas violentas. Esa noche hubo prácticamente un intento de asesinato para con Sergio Díaz, quien por otra parte es nuestro compañero de trabajo aquí en “Despertar Entrerriano”, ya que lo golpearon y le asestaron dos puñaladas.
La historia indica que allí vive un hombre de 90 años, que crió a Juan Manuel López Somer desde los 3 meses de edad y este vivía allí con el como un hijo más, y sin problemas. Problemas de sucesión son los que aparecen a la luz en este caso.
En resumen, uno o dos hijos de este hombre mayor se quieren quedar con toda la propiedad, sin reconocer el derecho que tienen otros sucesores sobre la misma y para ello intentaron asesinar, en horas de la noche, a Sergio Díaz.
Pero la historia también indica que el abuelo, que sería propietario de la casa, le habría hecho una restricción de acercamiento a quienes hoy ingresaron a su vivienda, y al haber caducado la misma se presentaron en la vivienda. También se dice que el abuelo sería rehén de los usurpadores, hijos del abuelo que mora en el lugar. Algunos más allegados deslizaron que no quiere comer, que sólo quiere la presencia de Juan Manuel, y no la de ellos.
La casa es amplia, ya que cuenta con dos dormitorios, baño completo, comedor, cocina, grifería completa, está equipada con tres ventanas enrejadas, un porche y un pasillo de ingreso la propiedad.
Esa noche, al llegar a la citada casa, Sergio Díaz comentó que quienes lo atacaron fueron Juan López (padre) y Sebastián López, su hijo, quienes tuvieron ya una probation por otra causa similar. La trifulca fue tal que mucha gente salió a la calle e incluso hay una filmación del suceso.
Lo cierto es que el cargo que se les quiere imputar a quienes entraron a la casa por la fuerza es de usurpación y el caso está siendo llevado por el Dr. Guillermo Peñalver, que es quien entiende en la causa. Díaz también dice tener la documentación de la casa, lo que acreditaría la usurpación de los individuos que han ingresado a la misma y quienes, insistimos, ya golpearon a Juan Manuel López Somer y lo sacaron de allí, junto a su esposa e hijo, dejándolo prácticamente en la calle.
El caso es realmente grave, porque hay que resaltar el intento de homicidio con las puñaladas hacia Sergio Díaz, y atrás, por si fuera poco, la usurpación que habrían hecho en la vivienda. Nuestro compañero Sergio Díaz pide que se esclarezca cuando antes el tema, que Juan Manuel pueda volver a estar con su padre adoptivo y a vivir en la armonía en la casa que hoy es motivo de disputa. E insiste con los papeles que acreditan que, obviamente, quienes ingresaron no son los dueños ni nada que se le parezca, sino que quieren quedarse arbitraria y violentamente con la casa.






