En una escuela de Concordia limitan el uso de celulares: “Desconectar el celu para conectarnos entre nosotros”
En un contexto donde el uso del celular dentro de las aulas genera cada vez más debate, una escuela secundaria de Concordia decidió tomar una medida concreta: limitar su utilización durante la jornada escolar para priorizar la atención en clase y la interacción entre alumnos y docentes. La iniciativa, impulsada por la comunidad educativa de la Escuela Secundaria “Jesús Nazareno”, comenzó a aplicarse desde el primer día del ciclo lectivo 2026 y, según sus autoridades, ya muestra resultados “muy positivos”.
El rector de la institución, Mauricio Ordóñez, explicó que la decisión apunta a recuperar el sentido pedagógico del dispositivo. “La idea es que este dispositivo, que nos está trayendo este problema de atención sobre todo en el aula, vuelva a tener el sentido de herramienta justamente”, señaló.
De esta manera, destacó que con esta iniciativa se busca que “la parte humana, en donde el chico tiene que hablar, mirar a los ojos, compartir con su compañero y con el docente, quede como lo principal. Hablamos de habitar la escuela sin celular”.
Es por eso que desde la institución propusieron “desconectarnos del celular para volver a conectarnos entre nosotros”. La iniciativa se había implementado el año pasado en el ciclo básico común —primero, segundo y tercer año— y este año se extendió también al ciclo orientado, que incluye cuarto, quinto y sexto año.
Actualmente, los alumnos “no pueden usar el celular en la escuela salvo que el docente lo habilite para una cuestión pedagógica”, dado que “hay una problemática en el aula” vinculada con “la atención, la concentración y el conocimiento”. En ese sentido, el rector aseguró que el objetivo es “dejar de lado el dispositivo un rato para conectarnos entre nosotros, escucharnos, prestar atención, hablar, jugar”. Por eso, durante el tiempo que permanecen en la institución, los estudiantes deben mantener el celular guardado.
Respecto a la reacción de los alumnos, Ordóñez comentó que “el adolescente por ahí es resistente a los cambios, pero se les explicó, les dimos los motivos, se les contó por qué se tomó la medida y de a poco se fueron acostumbrando”, por lo que actualmente “ya no hay mayores dificultades”. Además, señaló que “las familias estuvieron 100% de acuerdo”.
En la práctica, los estudiantes “dejan el celular en la mochila y solo lo sacan si el docente pide autorización al directivo para utilizarlo en una actividad pedagógica”. De lo contrario, deben mantenerlo guardado durante toda la jornada escolar.
Consultado sobre el uso del celular para comprar la merienda dentro de la escuela, Ordóñez aclaró que se implementaron alternativas. “Tenemos el pago en efectivo, el uso de la tarjeta física de Mercado Pago y también se envió a los padres el número del kiosco para que puedan transferir y consultar. No es que se quedan sin merienda por lo del celular”, explicó.
Finalmente, destacó que la experiencia viene mostrando buenos resultados. “Esto se implementó desde el primer día de clases de 2026 y la valoración de los docentes es muy positiva respecto a la concentración en el aula. Los chicos están teniendo otro tipo de comunicación, otra dinámica y ya no se ve a nadie con el celular, lo que genera otra vida escolar, que es lo que queríamos lograr”, concluyó.
Fuente: Despertar Entrerriano.






