Prueba piloto en Concordia busca reducir de un año y medio a 60 días las sucesiones sin testamento
Concordia formará parte de la prueba piloto del nuevo sistema automatizado para sucesiones sin testamento en su etapa de declaratoria de herederos, un proyecto que apunta a transformar uno de los trámites judiciales más frecuentes y, a la vez, más demorados. La experiencia también se desarrollará en Paraná, Concepción del Uruguay y Gualeguay. Por esta razón, Despertar Entrerriano dialogó con Vanesa Selenscig Pimentel, integrante de la Sala Civil y Comercial del STJ y miembro de la Comisión de Automatización de Procesos Sucesorios, quien junto al personal de los juzgados involucrados, empleadas y empleados de las Mesas Únicas de Información (MUI) y el área de informática del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos crearon este proyecto.
Por qué Concordia fue elegida para la prueba piloto: ¿Qué cambia con el nuevo sistema y cómo funciona el trámite automatizado?
La Dra. Selenscig Pimentel, explicó que la elección de Concordia no respondió a una particularidad específica de la ciudad. “Se seleccionaron juzgados de manera aleatoria, priorizando aquellos ubicados en ciudades con mayor densidad poblacional”, señaló. El objetivo fue claro: contar con una cantidad significativa de casos que permitiera evaluar el funcionamiento del sistema con mayor rapidez. “Estamos en una instancia de prueba, y necesitábamos distintos puntos de la provincia, con realidades diversas, para observar cómo se comporta el sistema, qué ajustes requiere y si da respuesta a las problemáticas concretas de cada lugar”, agregó.
Uno de los ejes centrales del nuevo sistema tiene que ver con la forma de iniciar el trámite sucesorio. Hasta ahora, las sucesiones sin testamento —también llamadas intestadas— comenzaban con un escrito de demanda acompañado de documentación que, en muchos casos, debía completarse luego. “Eso generaba demoras en la primera etapa del proceso, porque el juzgado pedía información faltante o el profesional advertía después que había documentación que no se había incorporado”, explicó Selenscig Pimentel. Con el sistema automatizado, ese esquema se reemplaza por un formulario estandarizado que solicita desde el inicio todos los datos y documentos necesarios, de acuerdo a la situación particular del causante. “El formulario unifica criterios, evita diferencias entre juzgados y reduce dilaciones innecesarias”, remarcó.
Sucesiones sin testamento: qué son y en qué casos se aplican
Para poner en contexto, la dra explicó que las sucesiones sin testamento son aquellas en las que la persona fallecida no dejó disposición sobre sus bienes. “En esos casos, la herencia se transmite conforme lo establece la ley, a los herederos que la normativa reconoce, y no según la voluntad del causante, como ocurre cuando existe un testamento”, detalló. Justamente, el sistema automatizado alcanza únicamente a este tipo de sucesiones, y no a las testamentarias, donde la voluntad del fallecido se encuentra plasmada en un documento.
El objetivo central del proyecto es aprovechar la tecnología para brindar mayor celeridad y previsibilidad. Según datos del área de estadística del STJ, el tiempo promedio entre la primera presentación de una sucesión sin testamento y la declaratoria de herederos ronda actualmente un año y seis meses, aunque varía según el juzgado y el caso. “Lo que se busca es que, si el trámite se inicia en forma completa y se cumplen regularmente las disposiciones de la autoapertura, pueda obtenerse una declaratoria en un plazo estimado de 45 a 60 días”, explicó Selenscig Pimentel. Para eso, el sistema asegura que toda la información y documentación necesaria esté disponible desde el comienzo.
El rol de jueces y abogados: qué no reemplaza la tecnología
Uno de los puntos que más inquietudes generó desde el inicio del proyecto fue el rol de los distintos actores del proceso judicial. En ese sentido, la dra fue contundente: “El sistema no reemplaza ni el conocimiento jurídico de los profesionales ni la labor de la magistratura”. Por el contrario, aclaró que los jueces y juezas intervienen desde el primer momento, controlando los datos cargados y verificando que la información sea correcta y completa. “Es una herramienta de innovación tecnológica que agiliza y ordena, pero no sustituye el trabajo reflexivo y fundado que caracteriza a las decisiones judiciales”, subrayó.
Selenscig Pimentel también destacó el carácter colectivo del proyecto, creado e impulsado por el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos. La Comisión de Automatización de Procesos Sucesorios está integrada por la Dra. María del Pilar Villa, el Dr. Mariano Ludueño, el Dr. Martín Furman, el Dr. Julio César Marcogiuseppe, la Dra. Sonia Rondoni, el Dr. Juan Marcelo Micheloud y el Dr. Francisco Unamunzaga, además del trabajo sostenido de los equipos de los juzgados y del área de informática. “No fue un diseño azaroso. Fue trabajado durante meses, exhibido internamente, ajustado a partir del feedback de empleados, magistrados y profesionales, e incluso presentado al Colegio de la Abogacía para construir consensos”, explicó.
La prueba piloto continúa en marcha y ya se prevén nuevas actualizaciones del sistema, a partir de las observaciones que realizan los juzgados que participan de la experiencia. “Es un trabajo muy de trinchera, de quienes están usando el sistema todos los días”, señaló , y concluyó que la intención es que esta herramienta sea el primer paso hacia futuras automatizaciones de otros procesos judiciales que también puedan ser estandarizados. “El objetivo final es claro: brindar un mejor servicio de justicia”.
Fuente: Despertar Entrerriano



















