Estudios confirman que el ejercicio es clave en el tratamiento de la depresión: La medicación sola no basta para mejorar la salud mental
La actividad física demuestra efectos similares e incluso superiores a los antidepresivos en casos no graves, fortaleciendo el cerebro, el estado de ánimo y la prevención de recaídas.
La ciencia continúa reforzando una idea cada vez más clara: tratar la depresión únicamente con medicación no es suficiente. Diversos estudios han demostrado que el ejercicio físico regular no solo reduce los síntomas depresivos, sino que también genera beneficios neurológicos profundos, mejorando el estado emocional, la motivación y la salud cerebral.
Especialistas coinciden en que la combinación de actividad física, terapia psicológica y, cuando es necesario, tratamiento farmacológico ofrece los mejores resultados. Por el contrario, el sedentarismo puede intensificar los síntomas, incluso en personas que ya están medicadas.
El ejercicio como antidepresivo natural para el cerebro
Las investigaciones señalan que la actividad física estimula la producción de neurotransmisores como la serotonina y las endorfinas, responsables del bienestar emocional. Además, promueve la liberación del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), una sustancia clave para la creación de nuevas neuronas y conexiones cerebrales.
En particular, los ejercicios aeróbicos favorecen el crecimiento neuronal en el hipocampo, una región fundamental para la memoria, el aprendizaje y la regulación emocional, áreas que suelen verse afectadas en personas con depresión.
Entrenamiento de fuerza y autoestima: una dupla terapéutica
No solo el cardio aporta beneficios. El entrenamiento con pesas ha demostrado reducir los síntomas depresivos, mejorar la autopercepción corporal y fortalecer la autoestima. El aumento de fuerza física se traduce en una sensación de control y bienestar que impacta directamente en la salud mental.
Fuente: Noticias 24hs



















