“Me llamó la atención el gran avance físico y mental que presentaba”: Junior de Souza y su crecimiento en el levantamiento olímpico
En esta decimoquinta edición de Despertando el Deporte te presentamos a Junior de Souza, deportista especializado en levantamiento olímpico, que con trabajo silencioso, disciplina diaria y una fuerte convicción personal proyecta llegar a lo más alto del plano nacional en 2026.
El camino de Junior dentro de la disciplina no comenzó directamente con la barra olímpica, sino como parte de una preparación complementaria: “Hace nueve años empecé con los básicos del levantamiento que me servían para mi preparación física cuando practicaba taekwondo”, recordó. Aquellos primeros ejercicios, pensados inicialmente como un apoyo, despertaron algo más profundo. Lo que más lo atrapó fue el crecimiento integral que empezó a notar: “Me llamó la atención el gran avance físico y mental que presentaba, tanto en los entrenamientos como en los torneos, más que nada en la parte técnica, la fuerza y la potencia”.
Con el paso del tiempo, ese interés se transformó en una decisión clara. Desde 2022, Junior comenzó a entrenar levantamiento olímpico de manera específica, ya con objetivos a largo plazo: “Empecé a pensar en clasificar a los nacionales, entre otros desafíos”, contó, marcando el momento en el que la disciplina dejó de ser un complemento para convertirse en su eje principal.

Para el joven atleta, el levantamiento olímpico es mucho más que una cuestión de fuerza: “Lo que más me gusta del deporte es el vínculo que tiene con mi cuerpo, cómo se va desenvolviendo a lo largo del proceso”, explicó. Esa conexión se refleja en cada entrenamiento y en cada movimiento bien ejecutado: “Está esa sensación de satisfacción cuando realizás un gesto técnico correcto, además del vínculo hermoso y sano que se genera con los compañeros”, agregó, destacando también el aprendizaje constante que propone la disciplina.
Si bien el 2025 no estuvo cargado de competencias de alto nivel, el año tuvo un sentido estratégico muy claro: “Participé solo en regionales, ya que todo el foco y el entrenamiento están puestos en el 2026 y en el Torneo Nacional”, afirmó. El antecedente más fuerte de su carrera llegó en 2024, cuando vivió su primera experiencia nacional en Bariloche: “Quedé cuarto a nivel nacional entre más de 14 competidores de mi categoría”, recordó, un resultado que marcó un antes y un después.
La preparación diaria es exigente y requiere compromiso total. Junior le dedica alrededor de dos horas y media por día al entrenamiento, con semanas de doble turno según la planificación: “Siempre nos enfocamos en seguir mejorando y en seguir creciendo como persona y como atleta”, sostuvo, dejando en claro que el progreso va más allá de los números que marque la barra.
En lo personal, el balance de este 2025 es profundamente positivo: “Estuve súper enfocado en mejorar mis básicos de levantamiento, mentalizado y visualizando los objetivos planteados para el 2026”, señaló. Desde una mirada crítica, tanto personal como competitiva, Junior entiende que cada jornada deja una enseñanza: “Dar siempre lo mejor para buscar un balance entre lo que uno quiere mejorar y el objetivo al que quiere llegar”, resumió.
Con la mirada puesta en el futuro, el 2026 aparece como el gran desafío: “Lo que busco es llegar al 100% para el nacional”, afirmó con determinación. La fórmula es clara: constancia, fortaleza mental y convicción: “Nunca desistir, nunca bajar los brazos, prohibido decir ‘no puedo’. La constancia mata al talento y es lo que más me define”, cerró Junior, dejando en claro que su camino recién comienza.
Fuente: Despertar Entrerriano






