La contraseña «123456» sigue siendo la más usada en el ranking global
Un análisis global muestra cómo la falta de conciencia sobre protección digital afecta a usuarios de todas las edades y regiones.
La contraseña “123456” volvió a ocupar el primer lugar en 2025 como la clave más utilizada en internet, según informes recientes de especialistas en seguridad digital, lo que confirma un patrón extendido de riesgo para la información sensible de los usuarios. El dato, reportado por Comparitech y por NordPass, demuestra que la costumbre de emplear credenciales simples y predecibles atraviesa generaciones y regiones, especialmente en América Latina.
La compañía de ciberseguridad ESET, referente en detección proactiva de amenazas, advirtió que utilizar una contraseña predecible equivale a dejar la puerta de una casa asegurada solo por una traba de papel. El análisis apunta a la baja conciencia sobre el uso de credenciales robustas, un fenómeno que afecta tanto a usuarios particulares como a empresas e instituciones.
“El hábito de usar contraseñas débiles y evidentes no tiene límite generacional”, afirmó Camilo Gutiérrez Amaya, jefe del Laboratorio de Investigación de ESET Latinoamérica. “No importa el rango etario: en cada grupo, ‘123456’ figura en el ranking de las más elegidas para ingresar a servicios y plataformas en línea”.
Contraseñas más comunes según la generación
ESET difundió el listado de contraseñas más habituales empleadas por usuarios de distintos grupos generacionales:
Generación Z (1997-2007)
- 12345
- 123456
- 12345678
- 123456789
- password
- 1234567890
- skibidi
- 1234567
- pakistan123
- assword
Millennials (1981-1996)
- 123456
- 1234qwer
- 123456789
- 12345678
- 12345
- 1234567890
- password
- 1234567
- Contraseña
- mustufaj
Generación X (1965-1980)
- 123456
- 123456789
- 12345
- veronica
- lorena
- 12345678
- 1234567
- valentina
- teckiss
- follar
Baby boomers (1946-1964)
- 123456
- 123456789
- 12345
- maria
- Contraseña
- susana
- silvia
- graciela
- monica
- claudia
Generación silenciosa
- 12345
- 123456
- susana
- marta
- margarita
- Contraseña
- 123456789
- 12345678
- virginia
- rodolfo
Comparitech señaló que “el 25% de las mil contraseñas más usadas está conformado solo por números”, lo que evidencia una tendencia generalizada a exponer cuentas personales y datos confidenciales por falta de precaución.
América Latina ante el desafío de la seguridad digital
ESET Latinoamérica alertó acerca de la gravedad del fenómeno en la región. El uso de contraseñas débiles suma vulnerabilidad en un contexto de auge de ciberamenazas. “Comprometer la seguridad individual significa exponer también la integridad regional frente a ataques”, afirmó Gutiérrez Amaya, frente a las consecuencias del usuario individual, llegando a organizaciones, gobiernos y empresas.
Impacto en el sector corporativo
El ámbito empresarial no queda exento. ESET remarcó que la utilización de combinaciones simples como credenciales de acceso puede significar pérdida de dinero y daño a la reputación institucional.
Los ejemplos globales confirman el alcance de la amenaza. NordPass recordó que, en 2025, las tres contraseñas más usadas en corporaciones fueron secuencias de números, y que el 70 % de las filtraciones de datos tuvo su origen en el uso de claves frágiles, según datos recolectados por Verizon.
Un incidente reciente en el museo del Louvre en París ilustró el peligro: la contraseña de seguridad era simplemente “Louvre”. Este factor facilitó una intrusión que permitió la sustracción de joyas valoradas en más de 100 millones de dólares, afectando toda la red de seguridad del recinto.
Herramientas y recomendaciones para prevenir riesgos
ESET recomienda el uso de generadores de contraseñas y la adopción de pautas claras al crear claves propias:
Longitud: más de 12 caracteres
Complejidad: variedad de mayúsculas, minúsculas, números y símbolos
Aleatoriedad: evitar patrones, palabras comunes y fechas de nacimiento
Diversidad: utilizar combinaciones distintas para cada cuenta
Estas prácticas buscan reducir la probabilidad de ataques de fuerza bruta y disminuir la exposición al robo de datos en entornos tanto personales como corporativos.
Fuente: Infobae






