22 de febrero de 2024

Despertar Entrerriano

Diario de Concordia

3 habilidades sociales que deberíamos desarrollar más

Las habilidades sociales son imprescindibles para relacionarnos con los demás y también para sentirnos en equilibrio. Por ejemplo, puede que carezcamos de una habilidad social importante como la capacidad de ser asertivos. Esto nos traerá muchos problemas y tristezas si no le ponemos solución.

Existen 3 habilidades sociales en las que nos centraremos hoy, porque consideramos que son las más importantes y las que más pasamos por alto. ¿Estás preparado para potenciarlas y aprovecharte de todo lo que te tienen que aportar?

Habilidades sociales que explotar
1. ¡Sonríe más!
Seguro que poco te paras a pensar en lo que sonríes a lo largo del día. ¿Lo hago mucho? ¿Lo hago poco? Sin embargo, cuando te relacionas con los demás es tu carta de presentación, lo que te permitirá conectar con otras personas.

La sonrisa es una habilidad social que libera tensiones, te carga de positividad y te hace más accesible a los demás. Eso sí, siempre que la sonrisa sea natural, nunca forzada. Solo las verdaderas sonrisas hacen sentir bien al corazón.

A veces es complicado mantener el positivismo, debido a los problemas y dificultades diarias que pueden llegar a amargarnos. Pero recuerda que de entre todo lo malo siempre hay algo bueno y, quizás, sonreír sea la clave para ello.

2. Preguntar más a menudo
Cuando eras pequeño, seguro que preguntabas muchísimas cosas porque no lo sabías todo y la curiosidad incitaba a querer saber lo que llamaba tu atención. Sin embargo, a medida que te ibas haciéndote mayor esto cambiaba progresivamente. Quizás por las normas sociales, críticas o juicios de valor que van haciendo mella.

No obstante, preguntar más a menudo es más que necesario, importante. ¿Cuántas veces has supuesto algo que al final no resultó como lo pensabas? ¿Alguna vez te preocupaste por lo que no tenía razón de ser? En más de una ocasión esto te ha podido generar un estrés o ansiedad innecesarios.

Nunca sientas vergüenza por preguntar más de la cuenta. Preguntar es querer saber y eso, además de ser inteligente, te permitirá aprender.

3. Hablar despacio
Si te encuentras intentando hacerle ver a alguien la realidad de las cosas seguro que te has sorprendido hablando demasiado rápido y poniéndote muy nervioso.

Esto ocurre porque la euforia y el nerviosismo hacen que la respiración y todo se acelere, provocando que las palabras salgan en tropel de nuestra boca en un afán de hacernos entender. No obstante, esto puede provocar que la situación empeore. Adoptaremos una actitud defensiva y llegar a un entendimiento, entonces, será una ardua tarea.

A veces todo esto ocurre porque no encontramos los argumentos necesarios para convencer al otro y nos ponemos nerviosos por no llevar la conversación a buen término.

Piensa que cuanto más calmado transmitas tu mensaje, mejor te escucharán los demás. Además, transmitirás mucha más confianza.

Si el mensaje es comunicado de una forma agresiva y con un nerviosismo palpable, lo que tengas que decir no le llegará de la misma manera a otros.

Crecer como personas
Las habilidades sociales descritas nos permiten crecer como personas, desarrollarnos y madurar. Curiosamente, son las más fáciles de llevar a cabo y, sin embargo, no les prestamos la atención adecuada. Por eso, ¿a qué esperamos para empezar a ponerlas en práctica?

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