9 de febrero de 2023

Comercio cierra con el 98% de aumento el ciclo salarial 2022

El mayor gremio de la Argentina le añadió dos tramos acumulativos a la suba del 59,5% de abril pasado y el salario básico llegará en marzo a 182.700 pesos.

El sindicato de Comercio, el más numeroso del país con más de 1,2 millón de trabajadores de la actividad, cerró ayer la revisión de la paritaria salarial firmada el año pasado con un aumento de 98% que llega, si se contempla el presentismo, al 101% con un nuevo ingreso básico de 182.700 pesos a partir de marzo próximo. El acuerdo entre el gremio y las cámaras mercantiles es una suerte de clausura de la ronda de paritarias 2022 y al mismo tiempo, el puntapié inicial de las discusiones para este año en las que el Gobierno aspira a fijar una pauta de aumentos apenas por encima del 60%, en línea con la expectativa inflacionaria plasmada en el Presupuesto y tal como adelantó en exclusiva este diario.

El entendimiento entre el SEC y las cámaras de la actividad (CAC, CAME y Udeca) parte del 59,5% de aumento pactado en abril pasado y le añade 22,9% en dos tramos remunerativos y acumulativos entre sí. De este modo, en lugar del resultado nominal de sumar ambos porcentajes (82,4%), el incremento llega al 98 por ciento para el cálculo de las nóminas salariales del sector empleador. Antes de la paritaria 2022 el ingreso mínimo era de $90.000 pesos y en abril se acordó elevarlo en cuotas a 139 mil pesos. Con la revisión resuelta ayer ese valor subirá en marzo a 172 mil pesos y a $182.700 si se le añade el presentismo (8,33% extra).

El acta firmada ante el Ministerio de Trabajo establece que al 59,5% de aumento vigente en pleno desde diciembre se le sumará en febrero un 13% y, sobre ese valor incrementado, en marzo operará un nuevo ajuste de 9,9 por ciento. Aunque en los doce meses de vigencia del acuerdo la suba total será de 98% en el sindicato que lidera Armando Cavalieri informaron que si se toma en cuenta el presentismo el aumento llegará al 101%, una forma de presentarlo más asimilable a otros entendimientos salariales que alcanzaron los tres dígitos el año pasado.

Al igual que los últimos años el acuerdo quedó sellado en el ámbito privado pero la firma del acta ante el Ministerio de Trabajo se llevó a cabo ayer por la tarde con la presencia de las máximas autoridades de esa cartera y del gremio. Junto a Cavalieri y Carlos Pérez (adjunto del SEC y titular de la obra social Osecac) estuvieron la ministra, Raquel «Kelly» Olmos, y el secretario de Trabajo, Marcelo Bellotti. La cartera laboral, enfocada en administrar las paritarias de modo tal de evitar una disparada de aumentos muy por encima de la inflación, presentó el 22,9% de suba adicional de la revisión y omitió el número final de la discusión.

Con el cierre de Comercio la mirada pasará a concentrarse en las paritarias 2023 que arrancan en el primer tramo del año. En particular, la de la Asociación Bancaria (cuyo plazo de vigencia de los acuerdos salariales es de enero a diciembre) y la de los docentes. En el primer caso el gremio que encabeza Sergio Palazzo mantuvo los primeros contactos con las entidades bancarias en reserva pero dejó trascender que será otro año en el que propiciará una suba transitoria por el primer trimestre para recién después de ese lapso discutir el resto del año. En 2022 La Bancaria esperó hasta mayo para firmar un 60% de aumento aunque la dinámica inflacionaria de los meses siguientes obligó a renegociaciones que elevaron esos valores al mismo nivel de la suba de precios. También el Gobierno espera de la Unión Tranviarios Automotor (UTA, colectiveros) un acuerdo en línea con el 60% de inflación prevista. Como amenaza a esa pauta, algunos dirigentes como Gerardo Martínez (albañiles, Uocra) y Pablo Moyano (Camioneros) dijeron que los gremios no aceptarán este año seguir los criterios ideados por la Casa Rosada. Martínez, un dirigente de habitual buen diálogo con todos los gobiernos, le advirtió a este diario que «las paritarias son libres y soberanas en el acuerdo de cada sector» y que «la CGT no acepta ningún techo o intromisión de la política para que los salarios sean variables del ajuste». Moyano, a su turno, señaló que la CGT «no fija salarios» y que será «difícil» que los sindicatos acepten un tope de 60 por ciento.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *